Roger Víquez
Gerente de Recursos Humanos de KFC Costa Rica
rviquez@kfccr.com
Actualmente, las empresas enfrentan un desafío que va más allá de atraer talento: construir espacios donde las personas encuentren razones reales para permanecer, crecer y desarrollarse profesionalmente. En un contexto donde las expectativas de los colaboradores evolucionan constantemente, factores como el desarrollo de habilidades, la cultura organizacional, el reconocimiento y las oportunidades de crecimiento adquieren un papel cada vez más relevante.
De acuerdo con el informe Workmonitor 2025 de Randstad, el 83% de las personas considera el equilibrio entre vida personal y trabajo como un aspecto determinante al permanecer en una organización. Asimismo, el sentido de pertenencia y las oportunidades de crecimiento continúan posicionándose entre las principales prioridades para los equipos de trabajo, reflejando cómo la experiencia laboral tiene hoy un impacto directo en el compromiso y permanencia del talento.
Ante esta realidad, las organizaciones tienen la oportunidad de fortalecer culturas donde las personas puedan proyectarse a largo plazo, sentirse valoradas y visualizar oportunidades reales de crecimiento. Cuando las empresas generan experiencias laborales coherentes y alineadas con sus valores, logran fortalecer la conexión, fidelidad, y compromiso de sus equipos.
Uno de los factores más relevantes para lograrlo es el desarrollo interno. En KFC Costa Rica, este enfoque forma parte del ADN de la operación. Muchos líderes, gerencias e incluso supervisores de zona iniciaron su trayectoria como colaboradores regulares y lograron construir una carrera profesional dentro de la compañía. Esto permite generar equipos que conocen la operación desde distintas perspectivas y fortalece una cultura donde el crecimiento profesional es una posibilidad tangible.
Asimismo, impulsar iniciativas orientadas al desarrollo personal y académico también genera un impacto positivo en la experiencia de los colaboradores. En la compañía contamos con programas de becas que apoyan a los colaboradores a completar metas educativas pendientes, contribuyendo a ampliar sus oportunidades de desarrollo. Este tipo de iniciativas reflejan una visión enfocada en acompañar el crecimiento integral de las personas y reforzar su proyección dentro de la organización.
A esto se suma una cultura basada en la inclusión y el reconocimiento constante. Promover espacios con igualdad de oportunidades y prácticas que valoren el esfuerzo, compromiso y aporte de las personas contribuye directamente a fortalecer el sentido de pertenencia dentro de los equipos. La empresa también promueve una cultura donde el reconocimiento forma parte de la experiencia diaria de los colaboradores, fortaleciendo la conexión y motivación dentro de los equipos.
Una de las capacidades organizacionales más valiosas es gestionar la cultura y el cambio de forma conjunta. Cuando una organización fortalece su identidad, impulsa el sentido de pertenencia y genera oportunidades de crecimiento, crea una experiencia que impacta tanto a los colaboradores como al negocio. Esa capacidad de construir entornos donde el talento quiera crecer y proyectarse a largo plazo es lo que marca la diferencia. Al final, las organizaciones más sólidas son las que entienden que su crecimiento está directamente ligado al crecimiento de las personas que las conforman.





































