Subasta del oro de Crucitas, venta del BCR y apertura eléctrica no cuentan con apoyo ciudadano, según UNA
Posibilidad de un referéndum se desvanece para esas propuestas de Laura Fernández
La posibilidad de que la mandataria Laura Fernández convoque a un referéndum nacional para decidir sobre la subasta del oro de Crucitas, la apertura del mercado eléctrico y la venta del BCR y otros activos estatales parece cada vez más lejana.
Una encuesta de la Universidad Nacional dada a conocer a finales de la semana pasada destaca que los costarricenses respaldan esas propuestas en porcentajes muy bajos.
Por ejemplo, el proyecto de armonización del mercado eléctrico, que establece una mayor apertura eléctrica y pone al ICEa competir con otros operadores sin ser el planificador del mercado, tan solo tendría un 49% de apoyo.
Asimismo, la explotación del oro de Crucitas por medio de una subasta internacional solo cuenta con el respaldo de un 36% de los nacionales, mientras que vender activos públicos, como podría ser el BCR, solo tiene un apoyo inicial del 32% de los costarricenses.
Con estos números, todo haría indicar que la presidenta perdería en las urnas una consulta popular, por lo que solo quedaría la cancha legislativa para avanzar con esas propuestas.
La recolección de los datos para la encuesta se realizó entre el 12 y el 22 de agosto. En total, se hicieron 746 entrevistas completas, con un error de muestreo de 3,6 puntos porcentuales hacia arriba o hacia abajo y un nivel de confianza del 95%.
La mala noticia para los planes de la mandataria es que, en Cuesta de Moras, la oposición del Frente Amplio y el Partido Liberación Nacional tampoco le dejarían tomar decisiones.
En cuanto a la armonización del mercado eléctrico, hay que destacar que la ley ya se aprobó en primer debate, pero se encuentra congelada por parte del Gobierno, debido a que se requieren 38 diputados para su validación final en segundo debate.
El problema es que la bancada oficialista de Pueblo Soberano es la única que respalda la iniciativa y sus 31 votos son insuficientes para validar la iniciativa.
Mientras tanto, el Partido Liberación Nacional (PLN), que cuenta con 18 diputados, le quitó el respaldo a la iniciativa después de impulsarla por años y ahora propone otra iniciativa que implicaría arrancar de cero la discusión. Esta situación no es del agrado del sector productivo, que destaca que el país lleva 20 años en esta discusión.
“Costa Rica requiere un sistema eléctrico moderno, eficiente, seguro y sostenible, con capacidad para responder al crecimiento de la demanda, la transformación tecnológica, la electrificación de nuevas actividades productivas y los efectos de la variabilidad climática”, indicó Maritza Hernández, presidenta de la UCCAEP.
En relación con la subasta de oro de Crucitas, la bancada del Frente Amplio ha bombardeado el proyecto con cientos de mociones y, debido a que no se tiene aprobado un trámite rápido para el plan, esta discusión legislativa podría durar al menos un año en resolverse en el plenario.
En ese sentido, el Frente Amplio demanda una negociación, pero es claro que, por temas ideológicos, no se movería un ápice de su posición, a pesar del llamado a negociar.
“Nosotros no estamos obstruyendo, estamos esperando que sea el Gobierno el que finalmente decida sentarse a conversar. Queremos que la presidenta cumpla su palabra y que discutamos técnicamente cuál es el mejor proyecto para Costa Rica y, si la convencemos de que el proyecto del Frente Amplio es mejor que el del Gobierno, vamos con el proyecto del Frente Amplio y, si ella nos convence de lo contrario, entonces vamos con el proyecto del Gobierno”, dijo Edgardo Araya, diputado del Frente.
Finalmente, la venta del BCR, que anunció Fernández a inicio de su gobierno, es rechazada por los 26 diputados opositores en el Congreso, por lo que, en caso de intentar este camino, el Gobierno enfrentaría un desgaste enorme.