La inteligencia artificial está eliminando la necesidad de talento humano para operar centros de servicios empresariales. Nuestro país debe replantear su modelo exportador de las últimas dos décadas, y esa conversación debe empezar ahora.
¿Qué pasa cuando la ventaja competitiva de un país desaparece? Costa Rica está a punto de descubrirlo. El modelo actual de exportación de servicios funciona porque las empresas extranjeras buscan talento cercano geográficamente, en la misma zona horaria, con dominio del idioma. Sin embargo, la IA está eliminando esa necesidad.
El sector de outsourcing y servicios empresariales en Costa Rica emplea directamente a decenas de miles de personas. Todo eso funcionaba mientras el trabajo repetitivo de servicios y conocimiento de alto volumen requería personas. La inteligencia artificial está cambiando esa ecuación.
El nearshoring de servicios empresariales y del conocimiento a las puertas de la obsolescencia
El nearshoring de servicios empresariales ha sido uno de los ejes principales de la política de atracción de inversión extranjera de Costa Rica. Ese modelo depende de algo básico: las empresas necesitan personas procesando datos, resolviendo reclamos y dando soporte técnico.
La inteligencia artificial está erosionando el valor de esas ventajas. Un agente conversacional de IA opera 24/7/365 sin necesidad de proceso de reclutamiento, capacitación, salarios o prestaciones laborales.
McKinsey & Company plantea que entre el 50% - 70% de las interacciones en centros de contacto son transaccionales: consultas sobre saldos, cambios, devoluciones, reclamos, seguimiento de pedidos, problemas técnicos repetitivos. Justamente ese tipo de interacciones son las que los agentes de IA ya manejan sin intervención humana.
La adopción a gran escala de la IA enfrenta retos operativos importantes que demoraran su despliegue. Sin embargo, estas fricciones no eliminan la tendencia: solo determinan si la transición ocurre en corto o en el mediano plazo. Si Costa Rica no comienza ahora a construir alternativas estructurales para replantear su modelo de exportación de servicios, esa diferencia temporal será irrelevante.
El "partido" que Costa Rica no puede ganar
Costa Rica no está perdiendo competitividad frente a México, Colombia, Filipinas o India por costos laborales o calidad de su talento humano. Está enfrentando la obsolescencia de toda una categoría económica: los centros de servicios basados en personas que ejecutan tareas rutinarias a gran escala.
El Foro Económico Mundial proyecta en su informe "Future of Jobs Report 2025" que el 40% de los empleadores globales anticipa reducir plantillas en funciones donde la IA puede automatizar tareas. Palabras más, palabras menos que significa esto: los centros de servicios multinacionales que hoy operan en Costa Rica son los primeros candidatos a la automatización de sus tareas con IA.
Cuando un posible cliente o inversor puede reducir su plantilla en un 40% usando IA sin afectar la calidad del servicio, o hasta mejorándola sustancialmente; la pregunta relevante deja de ser "¿dónde consigo mano de obra preparada y más barata?" y se convierte en "¿por qué sigo pagando salarios por tareas que un algoritmo puede resolver?" Costa Rica construyó poderosas ventajas ofreciendo mano de obra calificada a precios competitivos. Esa ventaja está en proceso de caducidad acelerada.
Costa Rica se ha esforzado en especializarse en servicios más complejos y ha pasado de call centers básicos a operaciones de investigación y desarrollo. Pero la inteligencia artificial no solo automatiza tareas rutinarias. También está transformando el trabajo cognitivo que se suponía era la "escalera de escape" del nearshoring tradicional.
¿Qué opciones tiene Costa Rica?
Frente a este escenario, las opciones son:
No actuar, esperar. Confiar en que la inercia del mercado se mantendrá y nuestro modelo sobrevivirá un tiempo más. Esa apuesta ignora la velocidad exponencial del cambio que representa la IA. .
Replantear el modelo. Aceptar que el modelo económico actual de exportación de servicios a llegó a su vencimiento y es necesario y urgente reinventarse.
El costo de no actuar
Las corporaciones multinacionales ya están decidiendo qué porcentaje de sus operaciones migran a la automatización con IA.
Las ventajas competitivas que Costa Rica construyó durante décadas para sostener el modelo y crecer perderán relevancia. Los países cuyos tomadores de decisión ya se replantean de dónde vendrán sus nuevos empleos e ingresos tienen opciones. Los que esperan solo administrarán las consecuencias.
Los líderes políticos, instituciones y todas las partes asociadas a este sector enfrentan probablemente uno de los retos más complejos de su gestión: redefinir qué exportara el país cuando su propuesta de servicios empresariales y de conocimiento se esfume.
¿Tiene fecha de vencimiento el modelo exportador de servicios de Costa Rica?
La inteligencia artificial está eliminando la demanda global por servicios empresariales basados en talento humano. Costa Rica construyó un modelo exitoso basado en esa realidad. Ese modelo tiene fecha de vencimiento anunciada.
Qué exportará el país cuando esa demanda desaparezca, quién lo definirá y en qué plazos ocurrirá la transición son preguntas sin respuesta.
Lo único claro es que la conversación y las acciones para responderlas deben empezar ahora.
Alberto Muñoz Rosildo
Puesto: Agentic AI Practitioner | Fractional Tech CxO / CAIO





































