Rebeca Grynspan cede terreno en lucha por secretaría de la ONU
Costarricense pasó de 10 a siete respaldos en segunda votación informal del Consejo de Seguridad; mientras que la guyanesa Carolyn Rodrigues Birkett toma la delantera
Al realizarse hoy una segunda votación informal para nombrar al nuevo secretario de las Naciones Unidas (ONU), la costarricense Rebeca Grynspan parece haber perdido terreno.
Y es que, según recuentos informales dados a conocer por diversos medios, como el diario español El País y el medio especializado PassBlue, Grynspan no solo perdió la delantera frente a la guyanesa Carolyn Rodrigues Birkett, sino que habría pasado de un voto negativo conocido como “desalentar” a cuatro votos de este tipo.
La nacional mantuvo solo siete votos favorables en relación con la pasada votación informal del 30 de julio y ahora estaría empatada con el argentino Rafael Grossi.
En la lucha por la secretaría de la ONU, hay ocho candidatos, incluyendo también a la expresidenta chilena Michelle Bachelet, quien experimentó una de las mayores caídas al pasar de seis respaldos a apenas dos y recibió seis votos desfavorables y siete sin opinión.
El Consejo de Seguridad no divulga oficialmente el resultado individual de cada candidatura y será hasta diciembre que se realice una votación formal para nominar al nuevo secretario general.
La clave para la elección de Grynspan está en el origen de los votos de rechazo que pueda sufrir, ya que las reglas del nombramiento señalan que hay cinco países con veto.
Se trata de Gran Bretaña, Estados Unidos, China, Rusia y Francia. Si alguno de ellos se opone formalmente a la candidatura de la nacional, irremediablemente perdería la elección.
La elección se produce en un momento crítico para la legitimidad del multilateralismo, debido a una reducción del 20% de su plantilla y el papel del secretario general como una conciencia a veces ignorada.
Si Grynspan es electa, sería la primera secretaria general judía de la ONU. Las Naciones Unidas han sido criticadas por concentrar excesivamente sus debates en Israel, pero Grynspan ha recurrido a su herencia judía para defender la importancia de poner fin a los conflictos.
El secretario general es elegido para un mandato inicial de cuatro años, después de que la Asamblea General, integrada por 193 países, reciba una recomendación del Consejo de Seguridad.
Para ser elegido, un candidato necesita nueve votos favorables y ningún veto de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.