¿Se deben prohibir las batallas de aura en colegios y escuelas? Esto dice el MEP
“Farmear el aura” no será prohibido mientras no se humille, ridiculice, acose o discrimine a otras personas
Una expresión juvenil como “farmear aura” no será prohibida en las escuelas y colegios públicos solamente porque parezca extraña a ojos de los adultos.
El Ministerio de Educación Pública (MEP) descartó por el momento, prohibir o sancionar las llamadas “batallas de aura”
“No corresponde prohibir ni sancionar una expresión juvenil únicamente por el nombre que recibe. Lo que debe valorarse es la conducta concreta, la forma en que se desarrolla y sus consecuencias dentro del centro educativo”, señaló José Leonardo Sánchez.
El jerarca destacó que “farmear aura” constituye inicialmente una actividad recreativa entre jóvenes que no requiere intervención del MEP en principio.
Se trata de una tendencia que ha ganado visibilidad en redes sociales en los últimos días, en la que los participantes realizan movimientos frente a un público que reacciona y elige a sus favoritos. La práctica, consiste en movimientos físicos sin contacto frente a un oponente.
Eso sí, Sánchez destacó que estas actividades dejan de ser una simple forma de entretenimiento cuando se utilizan para humillar, ridiculizar, acosar o discriminar a otras personas.
En esos contextos u otros similares, como por ejemplo, cuando se ponga en riesgo la integridad física de los estudiantes, sí habrá intervención directa del MEP.
“No es necesario crear un protocolo específico para cada tendencia que aparece en las redes sociales. El Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes y de la Conducta, así como los protocolos de actuación vigentes, ya permiten atender cualquier situación que pueda derivarse de estas actividades”, afirmó.
Sin embargo, el MEP enfatizó que cualquier medida deberá aplicarse de forma proporcional, con debido proceso y con una finalidad formativa.
“Por tanto, ninguna persona estudiante debe ser sancionada únicamente por ‘farmear aura’. La intervención corresponde cuando la conducta vulnera derechos, afecta la convivencia, pone a alguien en riesgo o interfiere con el aprendizaje”, explicó el ministro.