Gloriana Molina
Gerente de Precios de Transferencia
Grupo Camacho Internacional
¿Alguna vez se ha cuestionado si en su estudio de precios de transferencia se aplicó la metodología más apropiada o si se cuenta con los argumentos técnicos que la respaldan?
Uno de los pilares claves en esta materia se centra en la escogencia del método más adecuado, pues una elección sin justificación técnica podría determinar análisis y conclusiones poco fiables o carentes de sustento ante eventuales procesos de fiscalización.
Un verdadero análisis de precios de transferencia no comienza con la interrogante ¿qué método voy a aplicar?, sino que hay fundamentos que deben priorizarse y guiarán las pautas para tomar esa decisión tan relevante.
La determinación tampoco se basa en la “preferencia” del consultor, sino que constituye el resultado de un proceso analítico donde se lleva a cabo la delimitación de la transacción evaluada, así como un minucioso análisis funcional y de comparabilidad.
Si usted ya cuenta con un estudio de precios de transferencia, verifique si sus análisis cumplen con los siguientes filtros que respaldan el método indicado; o bien, si está en proceso de desarrollo de un estudio en esta materia, aplique un “Sanity check” de los aspectos seguidamente mencionados:
- Delimitación clara de la transacción:
El verdadero punto inicial de un análisis de precios de transferencia radica en una comprensión clara de la transacción intercompañía realizada.
El entendimiento surge de la respuesta a múltiples interrogantes, entre las cuales destacan las siguientes: ¿en qué consiste la transacción?, ¿cuáles son las características del bien, servicio, intangible o transacción financiera?, ¿por qué se genera?, ¿qué remuneración hay de por medio?, ¿cómo se establece la contraprestación?, entre otras.
Asimismo, este punto conlleva verificar que exista una verdadera sustancia económica y material en la transacción que se está analizando.
La sustancia económica implica que la operación verdaderamente haya ocurrido, cuente con un propósito económico y posea un sentido lógico. Tenga en cuenta que lo sucedido en la práctica prevalece sobre la forma jurídica o contractual.
Por otro lado, la sustancia material debe evidenciar que se dispone de la capacidad real para realizar las funciones y asumir los riesgos. Para ello, se verifica si se cuenta con los recursos necesarios para llevar a cabo la operación en estudio.
Si una “supuesta transacción intercompañía” carece de sustancia, no podría aplicarse un análisis pues incumple el primer filtro básico.
- El corazón: desarrollo del análisis FAR
El análisis FAR (Funciones, Activos y Riesgos) es el eje medular que enlaza la comprensión de la transacción y la selección de la metodología.
La integración de los tres elementos permite mostrar dónde se crea realmente el valor económico.
- Funciones: Responde a la pregunta ¿qué actividades asume cada empresa en la operación? En este aspecto es relevante especificar la totalidad de las funciones de cada parte involucrada, tales como: investigación y desarrollo, manufactura, ensamblaje, comercialización, distribución, marketing, logística, administración, entre otras.
- Activos: Este aspecto delimita cuáles son los recursos utilizados por cada entidad relacionada involucrada en la transacción para ejecutar sus funciones y quién tiene la propiedad de ellos.
Deben especificarse tanto los activos tangibles (maquinaria, vehículos, edificio, inventarios, etc) e intangibles (como marcas, patentes, know-how, software, etc).
- Riesgos: Este elemento determina los riesgos que asume cada una de las entidades vinculadas involucradas en la transacción y debe evidenciarse que se tiene la capacidad para controlar ese riesgo.
Algunos de ellos podrían ser: cambiario, financiero, operativo, regulatorio, de mercado, de inventario, de crédito, entre otros.
- La disponibilidad y calidad que tienen los comparables
Una vez definida minuciosamente la transacción, es momento de verificar la información con que se dispone para el desarrollo de los análisis económicos.
De acuerdo con las Directrices de la OCDE, los comparables pueden ser internos o externos. Muchos contribuyentes piensan que pueden utilizarse indistintamente cualquiera de los dos tipos, pero no es así.
Uno de los fundamentos clave que guían la escogencia de la metodología es primeramente realizar un examen exhaustivo sobre la existencia de comparables internos, pues estos tienen prioridad.
El contribuyente primero debe verificar si la transacción efectuada con partes relacionadas también es realizada con terceros independientes y bajo semejanza de condiciones, pues de ser así cuenta con comparables internos que deben utilizarse en la aplicación de la metodología.
Un factor común en los procesos de fiscalización es que las autoridades tributarias examinan que se haya hecho esta priorización en la revisión de comparables internos, ya que representa la manera más directa de verificar que se cumple con el principio de plena competencia.
Es clave que el propio estudio de precios de transferencia provea una explicación clara y detallada de los motivos por los que se descartaron ya sea los comparables internos o externos y las razones por las que se optó por un determinado tipo de comparables.
Lamentablemente, en muchas ocasiones se confunde la “facilidad de aplicación” con la idoneidad de los comparables. No deben escogerse los comparables que sean más “fáciles” de conseguir, sino los que sean más directos y concluyentes para verificar el cumplimiento de plena competencia.
- Las fortalezas y limitantes propias de cada método
Cada una de las metodologías tienen sus características, bondades y limitaciones inherentes que deben evaluarse.
Un estudio de precios de transferencia debería especificar por qué un determinado método fue aceptado y los demás fueron descartados. No basta solamente con indicar cuál fue la metodología elegida y mostrar su aplicación.
Asimismo, en caso de que se hayan registrado varias transacciones con partes vinculadas, es fundamental que se realice un descarte individualizado de los métodos para cada una de las operaciones intercompañía.
No necesariamente una misma metodología será aplicable a todas las transacciones. La escogencia de un método específico no es una “receta”, sino que depende de las circunstancias propias de cada caso.
Además, es trascendental tener en cuenta que las Directrices de la OCDE establecen que cuando “pueda aplicarse de forma igualmente fiable un método tradicional basado en las operaciones y un método basado en el resultado de las operaciones, es preferible recurrir a los métodos tradicionales.”
Por lo tanto, a la luz de la operación efectuada y de la calidad de los comparables primeramente debe comprobarse la viabilidad de la aplicación de métodos tradicionales.
Todos los métodos poseen un ámbito de aplicación y la selección responde a un análisis de las características de la transacción y la información disponible.
¡Las falencias más frecuentes!
Entre los desaciertos más comunes observados en la práctica sobre la aplicación de los métodos de precios de transferencia se encuentran los siguientes:
- Seleccionar los comparables externos solo porque fueron los “más sencillos de conseguir”.
- Hacer una réplica de las metodologías utilizadas en años previos, sin revisar en primera instancia si existieron cambios a nivel de FAR durante el periodo fiscal analizado.
- Elegir el Método del Margen Neto de la Transacción bajo el argumento de que es “uno de los que más se aplica comúnmente”.
- Omisión del análisis FAR.
- No justificación del motivo de descarte de cada uno de los métodos no aplicados.
- Creer que la errónea selección de un método es compensada con un buen análisis financiero.
- Elegir un método de precios de transferencia sólo porque “es el que otras empresas del grupo multinacional utilizan”.
- No realizarse ajustes de comparabilidad, cuando realmente sean necesarios.
La selección de una metodología de precios de transferencia simplemente por conveniencia del resultado, facilidad en la aplicación o por tradición podría poner en riesgo la confiabilidad de los análisis económicos desarrollados.
¡Tenga cuidado! Recuerde que la elección del método debe ser el resultado de un análisis integral y no es el punto de partida.
La calidad, solidez y credibilidad de un estudio de precios de transferencia no se basa en la metodología escogida, sino que radica en la capacidad de demostrar con fundamentos objetivos y técnicos el motivo por el que fue la más apropiada para el caso concreto analizado.





































