Adrián Brenes
Supervisor de Riesgo y Calidad de Grant Thornton
Las guerras de los últimos años
En los últimos cinco años las guerras se han vuelto más frecuentes a nivel internacional, por conflictos importantes que inician y se mantienen constantes generando dudas sobre su finalización.
Son varios los conflictos que se han presentado alrededor del mundo en los últimos años. Entre los más conocidos está la invasión de Rusia a Ucrania en el 2022, la cual se mantiene hasta la actualidad. En el 2023 inició la guerra entre Israel y Hamás en la franja de Gaza. El inicio del 2026 está marcado por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Los daños colaterales
Al repasar las noticias y los análisis internacionales, existen daños colaterales muy evidentes asociados con la guerra, como personas desplazadas y fallecidas, daños en infraestructuras civiles, entre otros.
Sin embargo, existen también daños colaterales en las economías de las empresas públicas y privadas y consecuentemente en sus estados financieros, provocados por los aumentos en los precios de las materias primas como el petróleo o el gas, la escasez de productos que se consideraban habituales, las interrupciones en la cadena de distribución, la pérdida de poder adquisitivo de los clientes debido a afectos inflacionarios o de recesión en las economías debido a los incrementos en precios, o la incertidumbre en el comportamiento económico del mercado, entre otros.
Los estados financieros también reciben los daños colaterales
Debido a los posibles daños en las economías de las empresas, existen lineamientos en las Normas Internacionales de Contabilidad (NICs) y Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) que deben ser acatados por las empresas, como si fueran los impactos desdichados de las guerras en los campos de batalla.
Para una empresa pueden existir Normas que no tienen un uso frecuente, sin embargo, con el inicio de una guerra y sus efectos en el mercado, tendrán que ser activadas y entrar en movimiento, al igual que un pelotón se mueve en el campo de batalla.
Algunas de las normas contables que podrían ser afectadas por los cañones de la guerra son las siguientes:
- NIIF 9 - Instrumentos Financieros
Las pérdidas en el poder adquisitivo de las personas pueden desencadenar problemas en la recuperación de los saldos de los deudores, lo que obliga a las entidades a realizar una reevaluación de sus estimaciones.
Si el riesgo de crédito se ha incrementado significativamente desde su designación original o inicial, es probable que se deban ajustar hacia el alza las probabilidades de pérdidas crediticias esperadas.
- NIC 36 – Deterioro del valor de los activos
Ante la incertidumbre en el mercado, puede generarse una disminución en las ventas, consecuentemente, podrían existir activos productivos, como la propiedad, planta y equipo, que estén operando en niveles por debajo de su capacidad instalada, lo que obligará a las entidades a realizar el análisis de deterioro según es requerido por la NIC 36.
Además, pueden existir casos en los que las entidades hayan participado en una combinación de negocios o que hayan adquirido otra entidad, por lo que tienen registrada una plusvalía o “goodwill” por dichas transacciones. Ante estos casos, las entidades deben reevaluar sus estimaciones y supuestos, para determinar si existe un deterioro en esos activos intangibles, debido a cualquier efecto relacionado con los descensos en los flujos de las unidades generadoras de efectivo que las originaron.
Para los dos casos anteriores, es usual que las entidades utilicen el método de flujos descontados de efectivo para determinar los importes recuperables de los activos. Los supuestos utilizados para medir el deterioro de activos deben actualizarse para reflejar el impacto de la situación actual en sus estados financieros. Entre los principales supuestos a reevaluar se encuentran las ventas estimadas, los posibles costos, y la tasa de descuento, incluyendo la tasa de perpetuidad o de crecimiento a utilizar.
Un activo de una empresa no tiene que recibir un misil de guerra para destruirlo y dejarlo sin producir, el solo hecho de que no genere los flujos de efectivo esperados causa el mismo efecto que destruirlo, no produce.
- NIC 39 – Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición
Conforme la guerra sigue con su cobertura en los campos de batalla, también la efectividad de las coberturas contables puede afectarse si existieran cambios importantes en la partida cubierta.
Si bien en Costa Rica la contabilidad de coberturas no es muy usual, algunas entidades podrían estar evaluando adquirir algún tipo de instrumento financiero de cobertura en el primer semestre de este año, debido a la constante disminución del tipo de cambio del dólar respecto a la moneda local. Antes de dar este paso, las entidades deben evaluar muy bien sus posibilidades de ganar o perder en la contabilidad de coberturas, impactadas por el efecto de la guerra en el mercado.
- NIIF 13 – Medición del valor razonable
De acuerdo con la NIIF 13, una entidad puede mantener actualizados sus activos a valor razonable de acuerdo con los datos de entrada de los niveles 1, 2 y 3 de la jerarquía de valor razonable.
Los datos de entrada de Nivel 1 de la jerarquía son precios cotizados (sin ajustar) en mercados activos para activos o pasivos idénticos a los que la entidad puede acceder, por ejemplo, acciones que cotizan en bolsa con un precio disponible, como la Bolsa de Bolsa Nacional de Valores de Costa Rica (BNV) o la New York Stock Exchange (NYSE).
Los datos de entrada de Nivel 2 son distintos de los precios cotizados incluidos en el Nivel 1 que son observables para los activos o pasivos, directa o indirectamente, como por ejemplo tasas de interés, curvas de rendimiento, u otras variables obtenidas del mercado o la industria.
Los datos de entrada de Nivel 3 son variables no observables en el mercado, utilizadas para la medición del valor razonable cuando no hay datos de mercado suficientes. Se basan en supuestos internos de la entidad sobre las variables que los participantes del mercado usarían. Por ejemplo, valoración de una empresa privada mediante flujos de efectivo descontados utilizando proyecciones internas y tasas estimadas.
Los efectos de la guerra y la incertidumbre en el mercado generan volatilidad en los precios del mercado observable que repercuten en la actualización del valor de los activos medidos al nivel de jerarquía 1. Además, se debe evaluar también aquellos instrumentos que se midan a un nivel de jerarquía 3, pues tienen componentes observables y tasas de descuento que deben ser reevaluados según las condiciones que impacta la guerra en el mercado.
- NIC 2 – Inventarios
Mientras los inventarios de municiones de los bandos en guerra se siguen moviendo, puede ser que los inventarios de una empresa ajena a la guerra tengan el efecto contrario y no se estén rotando, debido a los descensos en las ventas generadas por los efectos de los conflictos bélicos.
Por lo anterior, los inventarios podrían acumular partidas que generan dudas de su probabilidad de ser vendidas. Las entidades deben evaluar y registrar al cierre de sus estados financieros el impacto de una posible estimación por deterioro debido a estos efectos.
- NIC 32 - Instrumentos Financieros: Presentación
Conforme la guerra avanza con sus ataques en el campo de batalla, en el campo de la liquidez las empresas pueden presentar problemas serios para pagar sus pasivos financieros, que podrían generar un incumplimiento de sus cláusulas contractuales o “covenants”.
De existir tales incumplimientos, las compañías deben evaluar la presentación adecuada de sus deudas en los estados financieros, para clasificarlas adecuadamente entre el corto o largo plazo, dependiendo del tipo de incumplimiento. Por ejemplo, un incumplimiento de una cláusula contractual podría permitir a una entidad financiera exigir el préstamo de manera inmediata y por lo tanto la compañía deba presentar toda la obligación en el corto plazo.
Al igual que en una guerra, cada bomba que cae tiene efectos negativos, los incumplimientos en el pago de los pasivos financieros de una entidad, generará un efecto en cadena que también afectará los activos financieros de otra entidad, por lo tanto, el mercado en general estará afectado por posibles deterioros de portafolios para los diferentes actores o participantes del mercado. Como en la guerra, los daños son mutuos.
- NIC 10 – Hechos ocurridos después del periodo sobre el que se informa
Según esta norma, los hechos ocurridos después del cierre del año son todos aquellos eventos, favorables o desfavorables, que se han producido entre el final del periodo sobre el que informa y la fecha de autorización de los estados financieros para su emisión.
Por lo anterior, las entidades deben realizar una avaluación continúa de los hechos que puedan suceder en el mercado debido a los efectos de la guerra y que podrían tener un efecto en la información financiera que será emitida. Luego de esta evaluación, las empresas deberían concluir si existen asuntos para revelar o si existen asuntos que puedan generar ajustes a los estados financieros próximos a emitir.
- NIC 1 – Presentación de estados financieros
Debido a todas las consideraciones indicades en los puntos anteriores, una entidad debe revisar la capacidad que tiene para continuar en funcionamiento, por lo tanto, deberá evaluar si presentará sus estados financieros bajo la hipótesis de negocio en marcha.
Al igual que en la guerra que lamentablemente existen soldados caídos, igual de lamentable es que podrían existir compañías que también caerán, debido a que no tendrían capacidad para seguir operando, si su desempeño financiero afectado por los efectos de la guerra en el mercado no se lo permiten.
Si una entidad está bajo esta situación, deberá revelar este hecho, junto con las hipótesis sobre las que han sido elaborados sus estados financieros, por ejemplo, una base de liquidación, y las razones por las que la entidad no se considera como un negocio en marcha.
En la guerra todos pierden
Si bien en una guerra algún bando puede declararse ganador, posiblemente tuvo muchas pérdidas humanas y económicas para llegar a esa declaración, por lo tanto, también perdió. De igual manera, una empresa reflejará en sus estados financieros todas las derrotas contables que han estado acumulando, entonces, también perdió.
Una frase popular indica que en la guerra y en el amor todo se vale, sin embargo, para las Normas Internacionales de Contabilidad y para las Normas Internacionales de Información Financiera no todo se vale, por lo que las empresas deberán mantener sus registros contables conforme a la normativa aplicable, para reflejar su posición y su desempeño financiero, independientemente si van ganando o perdiendo la guerra.





































