Ricardo Trujillo Molina MSCEE gerencia@fibrotel.cr
Hace más de 8 años instalé sobre el techo de mi casa, 8 paneles solares y dentro de ella, un inversor de 2 kilovatios de potencia que funciona subordinado y sincronizado a los parámetros de la red eléctrica nacional. Una novedad tecnológica para aquella época. El objetivo de ese proyecto fue verificar la eficacia de la tecnología fotovoltaica con el fin de ahorrarme mediante autoconsumo de la energía producida, un ahorro sustancial en mi compra de energía a la CNFL.
Pude constatar que la demanda eléctrica de mi vivienda no superaba el kilovatio de potencia, y que a partir de las 10am y hasta las 2pm, el excedente de generación de mi planta solar distribuida, era devuelto a las redes eléctricas, y que el viejo medidor analógico bidireccional que tenía instalado, hacia retroceder la medida en Kilovatios hora por exactamente la misma cantidad de energía que le devolvía a las redes secundarias de electricidad llamadas pentagrama en la jerga eléctrica.
Con esa instalación logre producir energía eléctrica que auto consumía y que mi excedente se lo devolvía a la red, haciendo retroceder el medidor analógico de manere automática durante el día, pero que de nuevo se incrementaba durante la tarde y toda la noche. Era un intercambio neto y simple de energía de alto costo marginal para la CNFL en horas pico del mediodía por
energía mucho mas barata que la CNFL le compraba al ICE sector de generación durante la noche. Una donación de dinero al grupo ICE por la que no esperaba compensación monetaria alguna, mas que el simple intercambio de generación diurna por electricidad a tarifa nocturna, llamado neteo simple en la jeraga eléctrica. De esa manera no me desconectaba totalmente de la red del grupo ICE, y siempre terminaba pagando un recibo mensual por el diferencial, el cual era sumamente bajo durante los meses soleados y alto durante los meses lluviosos.
Todo ese ahorro de dinero y de energía eléctrica generada por el ICE con bunker sucio e importado durante los meses secos del verano, y de la donación de ellaque le hacia en horas del mediodía al ICE para su venta a mis vecinos, cambio drásticamente con la sustitución de mi medior eléctrico por uno digital , mal llamado inteligente de acuerdo a la propaganda que emanaba del ICE.
El nuevo medidor digital no retrocedía su cuenta en horas diurnas sino que almacenaba la energía vertida a la red en un registro diferente al de la medición en el resto de las horas del día. Es decir, el medidor digital lleva dos registros, uno por la venta de energía al abonado, y otra por la devolución de energía a la red.
Durante meses he comprobado que el ahorro se me redujo a la mitad y que si no inscribía mi DER o planta solar fotovoltaica distribuida con la CNFL, el excedente no me seria acreditado ni como neteo ni como dinero en efectivo. Tome la decisión de no
someterme al via crucis burocrático de varios meses y pasos para registrar mi DER, ni firmar a un contrato sumamente leonino que solo beneficia a la empresa distribuidora al cobrarme por diversos canones relacionados con esa generación eléctrica y que mas bien terminaba pagando un recibo mas alto que el que originalmente pagaba sin la planta solar.
Esos canones fueron nada menos que un cobro o derecho de interconexión a la red, como si nunca estuve conectado a ella, otro cobro por almacenarme la energía para devolución por la noche y un tercero por producir mas energía que la que consumía, medida directamente a la salida de mi planta. Toda una ridiculez planetaria que ha sido considerada como un impuesto al uso de la luz solar, pero que en realidad es un cobro para las arcas del ICE y demás distribuidoras, pero no para el fisco estatal.
Aun cuando mi ahorro se redujo sustancialmente con la enrada en operación del nuevo medidor inteligente ( para ellos no para mi) decidí continuar operando mi DER sin inscribirlo en la CNFL y resignándome a seguir donándole un puchito de energía generada en excedente por mi DER a la empresa eléctrica, No valía la pena hacer un tramite engorroso y costoso para no recibir nada a cambio. Preferí seguir donando excedentes de energía sin compensación alguna.
Cual seria mi sorpresa que hace unos cuantos días, la CNFL me dejo en el buzon de correos a la entrada de mi casa, un escrito
notificándome que estoy operando un DER en condiciones informales o irregulares de acuerdo a su interpretación de la ley 10,086, y que de no registrarlo no tendría los supuestos beneficios de las fabulosas tarifas que la ARESEP decidió aplicar a la generación distribuida.
Es por lo anterior que ante el desagradecimiento de la CNFL por toda esa energía devuelta sin cobrarle un cinco, he decido desconectarme completamente de su red, invirtiendo un poco mas en un inversor hibrido con baterías, el cual solamente permitirá el ingreso de electricidad a mi casa, en días nublados o de alto consumo eléctrico o cuando estemos bajo la penumbra de un temporal lluvioso.
Definitivamente creo que voy a aprovechar al máximo el avance tecnológico en generación fotovoltaica, y a ser menos dependiente de la energía cara del grupo ICE, pues la que genero para mi autoconsumo solo me cuesta una decima parta, es decir solo voy a pagar por los próximo 25 años 12 colones por kilovatio hora generado en mi techo con mi planta solar, en vez de verme obligado a pagar los 120 colones que me han venido cobrando los de la CNFL por los kilovatios hora entregados a mi casa.
Mi conclusión de toda esta experiencia es que por las políticas monopólicas del grupo ICE , somos actualmente el hazme reír planetario al no dejar permitirle a la población tica, gozar y explotar el recurso energético solar del que somos privilegiados por nuestra ubicación geográfica casi ecuatorial. Es realmenteinconcebible que los alajuelenses, puntarenense , nicoyanos o
liberianos no se les permita libremente explotar el mayor recurso energético del que disponemos en costa rica, el solar. Es por esa miope política estatal que somos pobres como nación, y que seguiremos siéndolo mientas no corrijamos el sentido y propósito de nuestras políticas energéticas, las cuales solo favorencen alos monopolios estatales y empresas distribuidoras electricas y no a la población de carne y hueso que somos los ticos.





































