El ser costarricense, a propósito de elección presidencial, no clasificar al mundial de futbol y un país maravilloso.
En 1975, Constantino Lascaris escribió un libro que describía al Tico, desde la perspectiva de un inmigrante con varias décadas en el país. El autor describió que, al tratarse de un país conformado en su gran mayoría por pueblos en medio de montañas, la personalidad estaba marcada por personas que aprecian la tranquilidad y la seguridad en lugar de la aventura y la ambición por nuevos horizontes. Esta particularidad permitirá también “vivir pacíficos lejos de cualquier autoridad y jerarquía”, una población que prefiere la seguridad y se piensa a sí misma como única en el mundo, como la Suiza de Centroamérica, lo cual, de acuerdo con el autor, dista mucho de la realidad en lo bélico, por dicha. La utilización de diminutivos como ¨poquitico¨ reflejan que el costarricense es tímido, suave, poco efusivo y que suaviza el lenguaje para evitar confrontación. La solución “a la tica” es una forma de evitar llevar los conflictos a los extremos. Se nos describe como afables y destaca el rasgo de la afición por comentar sobre la vida ajena y afición por el ¨vacilón¨. La cultura del guaro y la forma de canalizar emociones a través de la bebida generó incluso un vocabulario propio ¨dicharachero¨.
La cultura del “todo está bien” o del mínimo esfuerzo, puede confundirse con el pura vida con que los ticos etiquetan muchas de sus acciones. El autor señala que el escaso valor estratégico para intereses supranacionales evitó acontecimientos bélicos o revoluciones que generaran grandes historias para la identidad del costarricense.
Finalmente, se señalan como rasgos de la personalidad del tico: la desconfianza, el cálculo y la astucia.
De todos estos rasgos culturales se pueden tomar aspectos positivos y otros no tanto. Si bien, han pasado 50 años desde esta descripción y no solo Costa Rica ha cambiado muchísimo, sino la sociedad en general y sobre todo por la Globalización y hipercomunicacion (información y desinformación) en que vivimos, la evolución cultural, sobre todo en cuanto a creencias y prácticas corresponden a un aprendizaje acumulativo con arraigo y permanencia, en otras palabras, la cultura no cambia tan rápido.
Peter Drucker, guro de la administración acuño una frase celebre que dice "La cultura se come a la estrategia en el desayuno", lo cual significa que la cultura de las organizaciones o un país (valores, comportamientos, actitudes) es más poderosa que cualquier plan estratégico, ya que determina si la estrategia se implementará con éxito o fracasará, ya que los empleados o población en general y sus acciones son los que la ejecutan día a día. No importa cuán brillante sea una estrategia si la cultura no la apoya, no está alineada o no fomenta la colaboración y la ejecución, la cultura la anulará. Por tal razón siempre tendrá vigencia la frase "tenemos el gobierno que merecemos", atribuido al teórico político y filósofo Joseph de Maistre, que sugiere una correlación entre la calidad del gobierno y el compromiso o las características de la ciudadanía, implicando que los líderes son un reflejo del pueblo; mientras algunos la usan para criticar la pasividad ciudadana, otros cuestionan si en democracias avanzadas el gobierno siempre depende de la participación, aunque implica que la ciudadanía tiene un papel crucial en la calidad de su gobernanza y administración pública, a través de la participación, exigencia de transparencia y rendición de cuentas para lograr un buen gobierno.
En la biblia, Gálatas 6:7 nos dice: No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra.
Las acciones y decisiones individuales y colectivas que se toman hoy o tomamos ayer determinan inevitablemente los resultados, ya sean buenos o malos, como en la agricultura donde las semillas que plantas dan el tipo de fruto que cosechas. Es una ley universal de causa y efecto, que se encuentra en la Biblia y nos advierte a ser responsables de nuestras obras.
Los costarricenses somos los responsables principales de nuestro destino y los resultados que hemos cosechado hasta el día de hoy como sociedad. Tenemos un país maravilloso en muchos aspectos, con mucho por mejorar efectivamente, que se ha construido entre todos con nuestros buenos rasgos culturales y no se ha hecho mejor por nuestros rasgos culturales limitantes. No son los partidos políticos, sindicatos o gremios los culpables, es lo que somos como costarricenses, los malos políticos e incompetentes, que solo buscan su beneficio (hay malos también, que obedecen a otros intereses) están donde les conviene y pululan de un partido a otro y en gremios o instituciones según conveniencia, pero también hay buenos políticos y directivos en instituciones y gremios que buscan el bien común y fortalecer esas instituciones. Los males en el gobierno central, Poder Judicial, Asamblea Legislativa, Universidades, Gremios, e instituciones lo que reflejan es el nivel de responsabilidad o falta de esta de los dirigentes, y todos esos males son similares, porque son el reflejo de lo que somos como sociedad. Los países mas desarrollados no son lo que tienen mas recursos naturales, son lo que tienen mejores personas y rasgos culturales.
Vamos al futbol. Hemos sido el equipo de Concacaf que mas largo ha avanzado en un mundial, hemos tenido jugadores en las mejores ligas, Keylor Navas es un crack admirado en todo el mundo del futbol, el mundial 2014 fue fabuloso. No vamos al próximo mundial por nuestra falta de planificación, organización en ligas menores, por no desarrollar y dar prioridad a nuestros entrenadores formadores, por falta de profesionalismo y cultura deportiva de dirigentes, periodistas y nosotros como aficionados. Sino asumimos responsabilidad no mejoraremos.
Cuando un equipo de futbol como Alajuela obtiene resultados positivos después de años de ¨sufrir¨ y organizarse, porque se debe reconocer su nivel de organización, sobre todo en ligas menores y además su entrenador Óscar "Macho" Ramírez, un buen tico, quien se describe a sí mismo como un tipo sencillo, de origen humilde, es una persona sin poses, trabajador incansable, que tiene muy buena comunicación con los jugadores y equipo de trabajo obtiene buenos resultados, como aficionados al futbol y buenos ticos, debemos alegrarnos y los demás equipos de futbol, imitar lo bueno o quedarse atrás.
No es inmediato: Al igual que la agricultura, la cosecha no es instantánea; requiere tiempo para que las semillas germinen, crezcan y produzcan buen fruto.
Nuestra cultura política es democrática; informémonos, votemos, limitemos el abstencionismo, hagámonos responsables, velemos por los balances representativos para que exista intendencia de poderes. Los ticos tenemos buen olfato y no nos dejamos engañar, cuando no nos gusta un partido o grupo de políticos, los hemos castigado con no votar por ellos.
La gran mayoría de ticos somos buenas personas y buenos profesionales, con deseos de superación y contribuir a un mejor país. A los buenos, muchos éxitos y bendiciones.
MBA Jorge Arce Monge
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