Costa Rica acogió su independencia como se aceptan los hechos consumados, la independencia del reino de España no fue conquistada, no fue anhelada como en otros pueblos, no había conciencia del hecho, esa es la verdad histórica,
Costa Rica vivía en el abandono absoluto, separada por completo del mundo, por lo tanto, no es de sorprenderse de que las ideas de emancipación no entraran en nuestro territorio, el movimiento evolutivo de la humanidad le era desconocido a los habitantes de la provincia, la más indigente de todas las provincias de la monarquía española, tal y como lo escribió en 1804 el gobernador español don Tomás de Acosta, puedo aseverar a vuestra merced que no existe aquí comercio alguno y que la pobreza es notoria y cruel, ese era el panorama de Costa Rica antes de la independencia.
El sábado 13 de octubre de 1821 llegó a Cartago la correspondencia que venía del norte, trayendo el manifiesto de Gainza y un acuerdo de la diputación provincial de León, Nicaragua, el primer documento hablaba de los móviles que dieron origen a la independencia centroamericana.
El segundo documento disponía que Nicaragua y Costa Rica quedasen independientes de Guatemala y también de España, hasta tanto no se aclarasen los nublados del día, la independencia de España quedó definitivamente proclamada en nuestro país el 29 de octubre de 1821, proclamándose también en esa misma acta y ese mismo día nuestra unión al imperio mexicano, tal era el estado de vacilaciones e incertidumbres que vivían nuestros antepasados, por lo pronto y para celebrar el acontecimiento se acordaron tres días festivos con luces, pólvora y bebida, muchos no sabían lo que se celebraba, si la independencia de España o la anexión a México.
Francisco María Iglesias escribió sobre el tema dice:
“Dichosa nuestra patria que pudo sin deplorables y sangrientas convulsiones y sin los espantosos accesos de la fiebre revolucionaria, entrar en posesión del inapreciable bien de su libertad y emprender con acierto y circunspección el escabroso camino del gobierno propio, cuando se emprende como ella lo hacía, inexperta, medrosa y entregada a sus propios instintos salvadores”.
El 12 de noviembre de 1821 se instala la junta de legados de los pueblos que elabora el conocido pacto de concordia, considerado nuestra primera constitución política, en el pacto de concordia Costa Rica se declara en absoluta libertad y posesión exclusiva de sus derechos para constituirse en una nueva forma de gobierno y será dependiente o confederada de aquel estado o potencia que más le convenga.
La junta de legados cumplió con su obligación perfectamente, ya que le otorgó al país un documento constitucional flexible, hijo de las circunstancias, reconociendo además a las dos corrientes en aquel momento que formaban la realidad política del país, los conservadores que querían la anexión al imperio mexicano y los demócratas que querían un sistema republicano.
En abril de 1823 en Ochomogo se derrama sangre por esta disputa, los republicanos de San José se enfrentan a los monárquicos cartagineses, resultan victoriosos los josefinos quienes se traen la capital para San José.
Los vencidos no sabían que pocos días antes había tenido lugar en México el derrocamiento de Iturbide, es decir, ignoraban que habían luchado en vano porque el imperio ya no existía.



































