Desde hace 205 años, cada 15 de Septiembre, nuestro país y otras cuatro naciones del istmo centroamericano, celebran el Día de la Independencia.
Precisamente, el Acta de Independencia que se firmó ese día tan significativo de 1821 es, además del idioma que los cinco pueblos utilizamos como lengua principal y un pasado histórico común ligado al periodo colonial español, uno de los hechos más importantes que nos hermanan.
La antorcha atraviesa el istmo centroamericano desde Guatemala hasta Costa Rica
El inigualable festejo, que dio pie a un feriado oficial en cada uno de los países en donde se conmemora, despierta enorme entusiasmo en los pobladores tanto de Costa Rica como de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua.
Todos sabemos que la fiesta de independencia incluye desfiles, bailes típicos, bandas musicales, discursos oficiales y otras manifestaciones. Pero quizás muchos desconocen o simplemente no recuerdan, algunos otros datos y curiosidades que rodearon tan esperada celebración.
Por ello hoy vamos a repasar algunos de esos aspectos:
A nuestra nación, la noticia le llegó tarde. Aunque largamente esperada, la información duró semanas en arribar a Costa Rica, razón por la cual se conoció y se juró respetar la famosa “Acta” hasta el 13 de octubre de 1821.
Así lo describe y detalla la Universidad de Costa Rica (UCR) en un artículo suscrito por David Díaz Arias, profesor de la Escuela de Historia:
“El acta de independencia de Guatemala atravesó en un mes el territorio entre Guatemala y nuestro territorio. El sábado 13 de octubre de 1821, al recibirse en la provincia de Costa Rica las noticias de la independencia de la ciudad de Guatemala, comenzó un proceso de deliberación al interior de las estructuras básicas de la política colonial, es decir, las corporaciones o cabildos.”
En algunos miembros de la antigua Federación Centroamericana, la decisión contenida en el documento suscrito el 15 de septiembre de 1821, provocó dudas y discusiones; tal fue el caso de Nicaragua, donde al recibir “noticias confusas desde Guatemala”, las autoridades firmaron un acuerdo provisional conocido como el “Acta de los nublados” mientras lograban aclaraban el panorama. Pensando en los acontecimientos que sacuden a ese país desde hace varias décadas, quizás este año sea propicio para que quienes allí gobiernan, vuelvan a repasar la historia y de nuevo procedan a clarificar los “oscuros nubarrones” que pesan sobre tan bella nación.
En nuestro suelo, una vez conocido oficialmente el hecho, de inmediato se iniciaron interesantes deliberaciones en los distintos cabildos locales, durante las cuales también aparecieron objeciones, dudas e incluso nuevas propuestas por parte de grupos importantes, como el de Cartago.
No obstante, como lo indica el articulista de la UCR, la noche del 28 de octubre se difundió la noticia de que en San José, “un pueblo numeroso de todas clases y ambos sexos proclamó de hecho con demostraciones de júbilo y entusiasmo en las calles de esta ciudad, la Absoluta Independencia del Gobierno Español”.
Circunstancia que definitivamente influyó en el ánimo general de manera positiva.
Al día siguiente, 29 de octubre, el acta del ayuntamiento de San José comenzó diciendo: “año primero de nuestra libertad”. Y tras ello, ese mismo día, Cartago realizó su propia proclama.
Finalmente, según lo rememora el historiador Díaz Arias, “el 11 de julio de 1823, los representantes de las Provincias Unidas del Centro de América, reunidos de nuevo en Guatemala, hicieron constancia de la adopción de la fecha por parte de los otros países de la región” al evocar el acta del 15 de setiembre de 1821 como “memorable” y jurada por “la mayoría de los pueblos de este vasto territorio”, al tiempo en que firmaron la independencia absoluta de España.
Otros detalles unificadores:
Además de la histórica decisión común que nos liberó del colonialismo español, desde hace muchos años, otras costumbres nos sirven de lazo para festejar con nuestros vecinos centroamericanos tan relevante acontecimiento. Entre ellas, están:
El recorrido de la Antorcha de la Independencia, que cada año, en manos de estudiantes, viaja desde Guatemala hasta Costa Rica -pasando por cada frontera- como símbolo de paz, hermandad y libertad.
Otro recorrido más sencillo pero no menos importante, es el que se produce en distintas ciudades y pueblos durante el esperado desfile de faroles que se realiza precisamente hoy, en la víspera del 15 de septiembre, el cual permite inculcarles a los niños, a través de los faroles nocturnos que iluminan los colores azul, blanco y rojo, la alegría que provoca la fiesta de la independencia patria.
Adriana Núñez
Periodista Visión CR
Expresidenta Colegio de Periodistas