Como cada tregua electoral, declarada desde esta quincena hasta iniciar el año 2026, bajan las baterías y los disparos partidarios, de manera pública, con propaganda pagada en los distintos medios, y prohibición de publicar encuestas, que es básicamente lo que se regula.
En lo particular y en lo individual los candidatos, principalmente, pueden activar sus contactos para realizar entrevistas, conversaciones, para opinar, aspectos que no pueden ser limitados ni prohibidos porque como Derechos y Libertades ciudadanas no se pueden limitar. Se pueden ejercer las 24 horas. Aún así, baja la intensidad de casi todos, excepto los que están en perspectiva de las encuestas, rasguñando vidrio por aparecer arriba en los resultados, lo que no pueden descuidar. Pesa mucho el ambiente navideño, del fin de año y los compromisos familiares y de amistades que se arman en estos días. Son días en que se deben afinar los detalles de quienes van a colaborar el día de las elecciones en todos los frentes, desde las calles hasta en las Juntas y Mesas electorales
Cada ciclo electoral, en este período de la llamada Tregua Navideña y de Fin de Año, se pegaba legislativamente una paralización de las actividades y trabajos parlamentarios, que se prolongaban hasta pasadas las elecciones del primer domingo de febrero. Esto se debía a que todos los diputados se comprometían con sus partidos, en estas seis semanas, desde mediados de diciembre hasta inicios de febrero, en las campañas electorales, especialmente de carácter territorial, cantonal, distrital, porque de ellos dependía en muchos aspectos, por su presencia regional, parte de la organización y movilización de los electores, los ciudadanos, y de la preparación del día de las elecciones. Hoy los líderes distritales y cantonales no pesan tanto porque las elecciones municipales y distritales se separaron de las nacionales, y ello repercute en las nacionales con la baja intensidad de los candidatos distritales y cantonales, que ya no se eligen en paquete con las elecciones nacionales, y con la dificultad para los candidatos nacionales de llegar a los distintos rincones del país. Esto pone a prueba a los partidos como organizaciones. Por ello también, si los partidos son débiles orgánicamente en los distritos y cantones, su debilidad se manifiesta en lo nacional.
La noticia fundamental de estos días, en este sentido, ha sido la de informar que solo seis partidos, de los 20 inscritos, inscribieron miembros de mesa, para cuidar, para contar los votos, para velar por las urnas electorales en todo el proceso electoral del primer domingo de febrero, siendo el Partido Pueblo Soberano el que más inscribió personas, 9480. Le siguieron, en su orden, los partidos Liberación Nacional con 1737, la Unidad Social Cristiana con 921, Justicia Social Cristiana con 517, el Liberal Progresista con 25, Unidos Podemos con dos. En este sentido de las 7063 Juntas Electorales solo 1313 tendrán representación de 3 partidos en el cuido de votos, como establece la legislación electoral.
Para sorpresa mía, me he enterado, además, que 1157 Juntas tendrán dos partidos con representantes cuidando el sufragio y sus votos, 4541 Juntas tienen únicamente un representante de un partido y 1051 Juntas no tienen representantes de partidos políticos. ¿Estas últimas, cómo se cuidan electoralmente? Con la participación de las personas, que el Tribunal Supremo de Elecciones nombra, en calidad de Auxiliares del Tribunal Supremo de Elecciones, para que acompañen a los miembros de las Juntas y Mesas electorales, y les asesoren si es del caso, durante el día de las votaciones. En ese tanto pueden también atender lo correspondiente al escrutinio de votos.
En cada elección aumenta el número de electores y el número de mesas electorales. El principio es acercar las mesas electorales a los votantes en cada comunidad del país. Esto es democrático, pero hace más difícil a los partidos tener miembros de mesas en todas las Juntas Electorales, porque esto depende no solo del entusiasmo electoral, sino también de la capacidad organizativa de los partidos políticos, que ha venido debilitándose.
Desde 1998 empezó a disminuir el número de miembros de mesa propuestos por los partidos políticos. Por ello, a partir de las elecciones del 2006 el Tribunal Supremo de Elecciones acudió a la figura de los Auxiliares de Mesa, que son personas que reciben un pago del Tribunal Supremo de Elecciones, entrenamiento y capacitación para actuar como tales. Eso contribuyó también a debilitar organizativamente a los partidos políticos.
En las elecciones próximas se les pagará ¢48.000, como “reconocimiento” de transporte, alimentación por las tareas que tengan que cumplir el día de las elecciones. Cuando en el 2006 empezó este sistema, debilitó el compromiso de los miembros de los partidos, porque a estos los partidos no les pagan por su desempeño el día de las elecciones. Lo hacen por conciencia y por su compromiso, su conciencia política y su adherencia a los partidos políticos.
Por la legislación nacional constitucional y electoral las Juntas Receptoras de Votos se integran por miembros de los partidos políticos que están inscritos participando en las elecciones. Solo miembros de ellos.
Los partidos políticos pueden también nombrar los llamados Fiscales de Mesa, pero estos NO integran las mesas electorales, tan solo son “buenos mirones” durante el proceso y al momento del conteo de votos.
Esta situación es, sin lugar a dudas, una gran debilidad del sistema democrático de los partidos políticos, que muestra su frágil organización, que pone en peligro el mismo proceso electoral.
Lo interesante del próximo proceso electoral, que acaba en seis semanas, es que un partido totalmente nuevo, Pueblo Soberano, está ganándole a los partidos que han sido gobierno en el país, Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana, desde 1953, en 15 ocasiones, contra un partido, Pueblo Soberano, que participa por primera vez en una elección, que está demostrando en la práctica más capacidad organizativa y política que todos los demás partidos, incluyendo a los otros partidos, que tienen representación parlamentaria, que también participan en las elecciones y que tienen diputados.
Entendamos también, que los partidos y grupos afines al Gobierno, al Presidente Chaves, que participaron en las elecciones municipales pasadas, a todos ellos les eliminaron sus representantes de mesa, habiendo sido en ese momento, hace dos años, la tercera fuerza numérica en presentar representantes de mesas electorales, después de Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana.
¿Qué les pasó a estos partidos en estos dos años? ¿No la vieron venir? ¿Se atuvieron de que se iba a repetir esa experiencia para los chavistas? ¿Creyeron que el chavismo como se iba manifestando no iba a tener capacidad organizativa? No han sido casuales la giras del presidente por todo el país, sus mesas de prensa amañadas todos los miércoles, sus convocatorias solicitando apoyo movilizado de ciudadanos. ¿Acaso no han percibido, ni visto, ni oído, ni olido que el chavismo está activo, desde la presidencia de la República, estimulando a sus simpatizantes, no solo a organizarse, sino convocándolos para “ganar” las elecciones, para “elegir 40 diputados”? La realidad política con esta inscripción de miembros de mesas puede evidenciar la “realidad” de las encuestas, favoreciendo a Pueblo Soberano.
Los seis partidos que tienen diputados electoralmente están desenfocados. Los dos partidos históricos principales, Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana, además en profundas pugnas internas. A lo sumo están pensando y actuando para elegir unos diputados, algunos pensarán en aumentar lo que tienen, pero también pueden disminuir sus curules.
No es suficiente, ni plenamente satisfactorio, pensar en tener un Poder Legislativo con mayor peso de control político sobre el Poder Ejecutivo, sobre el Gobierno. Ya hemos visto que esto no es suficiente…no alcanza para un efectivo control político, ni para un ejercicio político organizativo y activo.
Si estuviéramos bajo un gobierno autoritario, despótico, de características tiránicas, dictatoriales, que controle el Poder Ejecutivo, el Legislativo con una mayoría altamente calificada de 38 o 43 diputados, la mayoría de los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia y por ello, en este hipotético caso costarricense, la totalidad de los Magistrados del Tribunal Supremo de Elecciones, con este escenario y radiografía de los partidos políticos en el proceso electoral actual, se tendría en perspectiva el continuismo político del gobierno por varios gobiernos consecutivos más. ¿Estamos ante este dilema? ¿Estamos a las puertas de un bukelazo?
¿La visita turística a la cárcel de El Salvador permitió traer dinero salvadoreño para la campaña política nacional, sin control, por la valija diplomática oficial, para “pagar”, también sin control oficial, a los miembros de mesa del oficialismo, así como pagan ¢10.000 colones, con comida y transporte para las movilizaciones que promueven de compañía al presidente en sus giras al interior del país, a los cantones, o a la capital?
Ya las cartas están echadas en el cuido de mesas electorales. Lo que es importante es asegurar el cuido de los resultados movilizando a los votantes, convocando intensamente a los electores a ir a votar, a emitir el sufragio; llamando a VOTAR por la DEMOCRACIA, a votar en CONTRA de cualquier tendencia que signifique la POSIBILIDAD DE AVANZAR HACIA EL CONTINUISMO AUTORITARISTA, contra el DESPOTISMO, contra la posibilidad de avanzar hacia LA DICTADURA, LA TIRANIA.
Lo importante es convocar y movilizar para VOTAR CONTRA EL CONTINUISMO DEL ACTUAL GOBIERNO; para AVANZAR por el camino democrático que hemos podido construir desde 1821, desde la Independencia de Costa Rica, que se quiere alterar y echar por la borda.
La votación por la movilización popular para derrotar el continuismo debe ser realmente elocuente, impactante. Nadie sensato, consciente de este peligro puede quedarse sin votar.
La tarea es convencer a todos los costarricenses y ciudadanos del peligro que vive nuestra Democracia.
Esta es la tarea política y electoral más importante de las próximas seis semanas.
Vladimir de la Cruz
Historiador





































