MBA, Bernal Rodríguez
Presidente de CANABUS
El sistema de pago electrónico en el transporte público de Costa Rica sigue consolidándose. Los datos más recientes al 31 de julio de 2025 revelan un avance notable en términos de cobertura y volumen de transacciones. El sistema de pago, articulado mediante la plataforma SINPE-TP del Banco Central de Costa Rica, está marcando un antes y un después en la forma en que se gestiona el transporte público del país.
Según cifras actualizadas, el sistema prácticamente opera en el 100% de los autobuses del Área Metropolitana de San José (AMSJ). En este momento se cuenta con 1.449 validadores instalados, únicamente faltan cuatro empresas en tener el sistema y esperamos lo hagan pronto pues los usuarios de esas rutas merecen disfrutar de las ventajas y seguridad que ofrece.
Desde el lado de las transacciones, el sistema arroja más de ciento diez mil transacciones diarias para la comodidad de miles de usuarios. Estos equipos permiten a los usuarios pagar su pasaje con tarjetas sin contacto o dispositivos electrónicos, eliminando el uso de efectivo. El valor promedio de los pasajes es de US$0,80 para rutas metropolitanas. Entre los proveedores tecnológicos destaca FINESO quien lidera el mercado; por la cantidad de validadores operativos en el mercado y por el porcentaje del total del recaudo que pasa por los validadores de esa marca. Finalmente se espera que SINPE-TP cierre este año con más empresas autobuseras conectadas, aumentando la cobertura en el GAM.
Uno de los retos que tiene el pago electrónico es incrementar el uso y penetración. Según una encuesta de CANABUS realizada en el pasado mes de julio, el porcentaje de pago electrónico representa, en promedio, 25% del recaudo total pero los empresarios tienen la expectativa de que para el 2026 y 2027 este porcentaje se incremente hasta 50% y 75% respectivamente; claramente el logro de ese objetivo solo es posible si se crean los incentivos a los usuarios para cambiar de medio de pago, dejando las monedas y billetes por los medios electrónicos. Justamente en alineamiento con esto, el avance del expediente # 24.580 que se discute en el congreso, es fundamental, pues este pretende eliminar el uso del efectivo para el pago de los pasajes en el transporte público.
Más allá de lo financiero, el pago electrónico representa un real avance en la gobernanza de la actividad del transporte público nacional. La capacidad de unir a nivel interinstitucional a los reguladores y a los operadores, ha creado un ecosistema de valor público nunca antes visto. El sector público, no puede únicamente tener un rol simplemente de corregir los fallos de mercado ó las externalidades; la creación de valor público debe ser un objetivo en sí mismo.
La meta es clara: un sistema de transporte público moderno, interconectado y transparente, donde cada pasaje cuente y cada dato sume para construir el país que queremos. En este contexto actual de la política nacional, es un excelente momento elevar las demandas ciudadanas sobre el nuevo sistema de transporte que esta sociedad merece.
Se asoman grandes hitos en los próximos años, como las renovaciones de las concesiones, avanzar en la escalabilidad del pago electrónico, la transición a la electromovilidad, la sustitución de flota entre otros temas. Estos próximos años de cara al cierre de década son trascendentales para la modernización de la industria del transporte. Unámonos para promover este cambio.





































