Medicamentos falsificados: incautaciones en Costa Rica aumentaron más de siete veces
La trazabilidad permite conocer el origen, lote y recorrido de una medicina y facilita actuar ante alertas sanitarias o productos que deben retirarse del mercado
Las incautaciones de medicamentos ilegales en Costa Rica aumentaron de 48.097 unidades entre junio de 2024 y junio de 2025 a 366.947 unidades en el período siguiente, lo que subraya la importancia de poder identificar y rastrear los productos que llegan a los pacientes.
En junio de 2025, el Ministerio de Salud alertó sobre la detección de medicamentos falsificados en el mercado nacional.
Ante este tipo de situaciones, contar con información sobre el origen, lote y fecha de vencimiento de un producto permite dar seguimiento a los medicamentos y dispositivos médicos durante las distintas etapas de la cadena de suministro, desde su fabricación hasta su entrega al paciente.
“Cada medicamento tiene una historia detrás. Cuando esa información puede verificarse y consultarse oportunamente, las organizaciones cuentan con más herramientas para proteger a los pacientes y responder ante situaciones que requieren actuar con rapidez”, dijo Marianella Araya de GS1 Costa Rica.
¿Cómo funciona la trazabilidad?
Los estándares de GS1 Healthcare permiten identificar medicamentos y dispositivos médicos de manera uniforme y facilitar el intercambio de información entre fabricantes, distribuidores, hospitales, farmacias y autoridades regulatorias.
Esto permite conocer qué producto está involucrado cuando se presenta una alerta, dónde se encuentra y a qué lugares fue distribuido.
La información también puede facilitar el seguimiento de lotes y los procesos de retiro cuando se detecta un problema de calidad o seguridad.
“La capacidad de actuar rápidamente frente a una alerta sanitaria depende, en gran medida, de saber exactamente qué producto está involucrado, dónde se encuentra y a quién llegó. Esa visibilidad es cada vez más relevante para proteger a las personas”, agregó Araya.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que uno de cada 10 pacientes sufre algún tipo de daño durante la atención sanitaria y señala que una parte del daño prevenible está relacionada con errores al recetar, entregar o utilizar medicamentos.
En este contexto, la identificación y trazabilidad de los productos se plantean como herramientas para fortalecer los controles y facilitar que los diferentes actores del sistema de salud puedan acceder a información confiable cuando sea necesario.