El Colegio de Farmacéuticos alertó sobre el aumento de medicamentos ilegales que ingresan por la frontera norte, situación que pone en riesgo la salud pública.
La institución señaló que recientemente circularon productos sin control sanitario ni trazabilidad, lo que impide verificar su calidad, conservación y procedencia.
Estos medicamentos pueden estar vencidos, adulterados o falsificados, lo que compromete su eficacia y representa riesgos directos para los pacientes.
Muchos no poseen registro sanitario, requisito que garantiza evaluación de seguridad, calidad y efectividad por parte de las autoridades de salud.
El riesgo no se limita a la falta de efecto terapéutico. También puede generar efectos adversos graves y resistencia a tratamientos.
El Colegio recordó que comprar medicamentos en canales no oficiales expone a consecuencias que pueden afectar la salud a corto y largo plazo.
Afirmó que lo barato puede salir caro: un producto sin control puede agravar enfermedades o retrasar diagnósticos adecuados.
La institución instó a adquirir medicamentos únicamente en farmacias acreditadas, que garantizan conservación adecuada y asesoría farmacéutica profesional.
Subrayó que la cadena de frío, cuando aplica, se controla de forma estricta en farmacias, lo que no ocurre en ventas informales.
El Colegio pidió denunciar la venta, distribución o comercialización ilegal para impedir que estos productos sigan circulando en el país.
“La salud no debe ponerse en riesgo por un menor costo o facilidad de acceso”, señaló la presidenta del Colegio, Aura Gabriela Jara Pérez.
“Un medicamento mal manejado puede causar más daño que beneficio. La seguridad del paciente comienza con una compra responsable”, agregó.
El llamado busca reforzar la prevención ciudadana en temporada de alta circulación comercial, donde aumentan ofertas no reguladas.





































