Familias de clase media pueden recibir hasta ¢9,6 millones del BANHVI para comprar o construir vivienda
El programa contempla alternativas para adquirir terreno y construir una casa, comprar una propiedad existente o realizar reparaciones
Las familias de clase media que buscan comprar, construir o mejorar una vivienda pueden acceder a un subsidio de hasta ¢9,6 millones otorgado por el Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI), como complemento al financiamiento que gestionen ante una entidad autorizada.
El beneficio está dirigido a hogares con ingresos familiares brutos de entre ¢485.019 y ¢1.940.076.
El monto que puede recibir cada familia depende precisamente de sus ingresos y se ubica entre ¢6,1 millones y ¢9,6 millones.
El trámite no se realiza directamente ante el BANHVI. Las personas interesadas deben acudir a alguna de las 23 entidades autorizadas del Sistema Financiero Nacional para la Vivienda, entre ellas mutuales, bancos, cooperativas, Caja de Ande y Fundación Costa Rica-Canadá, para solicitar un estudio y determinar si cumplen con las condiciones para obtener el subsidio.
El beneficio puede utilizarse para diferentes necesidades relacionadas con vivienda.
Una familia que ya posee un terreno puede emplearlo para construir su casa, mientras que otra puede utilizarlo para adquirir un lote y levantar una vivienda.
También existe la posibilidad de comprar una casa ya construida, construir una segunda vivienda en el terreno de un familiar, modalidad conocida como Bono Patio, o financiar trabajos de reparación, ampliación, mejora o terminación de una propiedad mediante el programa RAMT.
Durante este año se están impulsando diferentes modalidades para que más hogares puedan utilizar el subsidio como un apoyo para alcanzar una solución habitacional.
“Hay familias que aportan su lote y usan el bono para la construcción de su casa, lo cual es una gran ventaja porque facilita la solución”, dijo Walter Muñoz, gerente general a.i. del BANHVI.
También existen casos en los que el subsidio funciona como un apoyo para obtener el financiamiento necesario para comprar una vivienda existente o adquirir un terreno y posteriormente construir.
Una de las alternativas disponibles es el bono-crédito. En este caso, la familia solicita un préstamo a una de las entidades autorizadas y el BANHVI aporta un subsidio que puede oscilar entre ¢6,1 millones a ¢9,6 millones.
Ambos recursos se utilizan para cubrir el valor de la solución habitacional que se pretende adquirir o construir.
Otra opción es el bono-prima, en el que el subsidio se destina completamente a cubrir la prima exigida por la entidad financiera para otorgar el crédito. La familia debe gestionar el préstamo para comprar una vivienda o construirla y, una vez aprobado el beneficio, el bono se utiliza como parte de la prima.
Para quienes ya tienen una vivienda, pero necesitan mejorarla, existe el bono RAMT. Este recurso busca financiar trabajos destinados a reparar, ampliar, remodelar o terminar una propiedad y, de acuerdo con los ingresos del hogar, se determina el monto del subsidio que puede otorgarse.
Para acceder a cualquiera de estas modalidades existen cinco condiciones básicas. La primera es formar parte de un núcleo familiar, entendido como personas que viven bajo un mismo techo y comparten las obligaciones del hogar. Además, debe haber al menos una persona mayor de edad.
El hogar tampoco debe contar con casa propia o más de una propiedad, sin embargo, tener un lote no impide solicitar el beneficio, ya que puede utilizarse para construir en ese terreno. De igual manera, quienes tienen una vivienda que necesita reparaciones pueden optar por el bono RAMT.
Otro requisito es no haber recibido anteriormente un bono de vivienda, debido a que este beneficio se otorga una sola vez.
También se debe cumplir con el rango de ingresos familiares establecido y ser costarricense o contar con cédula de residencia permanente.
Los programas están disponibles para diferentes tipos de hogares, entre ellos parejas jóvenes casadas o en unión libre con al menos tres años de convivencia, con o sin hijos, así como mujeres jefas de hogar, jefes de hogar y otros núcleos familiares que no tengan recursos suficientes para acceder por sus propios medios a una vivienda.
Las propiedades financiadas mediante estos subsidios tampoco pueden superar los ¢76,5 millones, monto establecido como límite para una vivienda de interés social.
Los interesados pueden acudir directamente a una de las entidades autorizadas para solicitar el estudio correspondiente y conocer si cumplen con las condiciones para recibir el beneficio.
Puede ver la lista completa de entidades aquí.