“JUPEMA tiene una gran incidencia, no solo en la parte social, sino también en la parte económica y financiera de Costa Rica”, Carlos Arias, director ejecutivo. Cortesía/La República
Con más de 170.000 personas afiliadas y una reserva del RCC superior a ¢6,5 billones, la institución celebra su aniversario destacando una gestión basada en controles técnicos, transparencia, solvencia y visión de largo plazo
La Junta de Pensiones y Jubilaciones del Magisterio Nacional (JUPEMA) cumple 68 años de trayectoria administrando los regímenes de pensiones del sector educación en Costa Rica.
Fundada en 1958 mediante la Ley N.° 2248, la institución ha acompañado durante casi siete décadas a las personas trabajadoras de la educación a través del Régimen Transitorio de Reparto (RTR) y del Régimen de Capitalización Colectiva (RCC), consolidándose como una de las entidades de seguridad social más sólidas y especializadas del país.
Su cobertura trasciende las aulas de escuelas y colegios públicos. JUPEMA también protege a quienes laboran en centros educativos privados, universidades públicas y otras instituciones del sector educativo como el INA, convirtiéndose en un actor fundamental para la seguridad social de las personas trabajadoras de la educación costarricense.
Actualmente, JUPEMA respalda a más de 170.000 personas afiliadas. De ellas, más de 124.000 forman parte del Régimen de Capitalización Colectiva (RCC), cuya administración integral está a cargo de la institución.
Este régimen (RCC) cuenta con una reserva superior a los ¢6,5 billones, equivalente a cerca del 12% de la producción anual del país, una cifra que evidencia su fortaleza, capacidad de respuesta y sostenibilidad de largo plazo al tener un equilibrio actuarial y una razón de solvencia de 1.02 .
La historia de JUPEMA se remonta a 1958, cuando se aprobó la Ley 2248, que creó el régimen de pensiones para el Magisterio Nacional.
Tres décadas después, en 1992, entró en funcionamiento el actual RCC, que sustituyó al modelo anterior.
Esa transición dejó una lección sobre la importancia de administrar técnicamente los fondos de pensiones y pensar en el largo plazo, de acuerdo con Carlos Arias, director ejecutivo de JUPEMA.
Un fondo con impacto más allá de las pensiones
El crecimiento del patrimonio también ha convertido a JUPEMA en un participante relevante de la actividad económica nacional.
Los recursos administrados pertenecen a los trabajadores del sector educativo y constituyen ahorro interno generado en Costa Rica.
“Es el 11% del Producto Interno Bruto de Costa Rica. Es el impacto que tiene esto. JUPEMA de alguna forma tiene una gran incidencia, no solo en esa parte social, sino también en la parte económica y financiera de Costa Rica”, dijo Arias.
El director ejecutivo considera que el país podría aprovechar mejor el ahorro interno disponible para atender necesidades de infraestructura y otros proyectos de desarrollo, aunque reconoce que existen limitaciones para que los fondos de pensiones puedan participar directamente en determinadas inversiones.
En los últimos seis años y medio, el fondo pasó de unos ¢3 billones a más de ¢6,5 billones, un crecimiento que Arias atribuye a una gestión enfocada en la administración del patrimonio y en la sostenibilidad futura.
“Uno no debe olvidar el pasado. Yo creo que estas instituciones son instituciones que nacen de grandes luchas sociales, de grandes necesidades, de grandes acuerdos sociales en este país”, afirmó.
Controles y visión de largo plazo
La solidez de JUPEMA no solo se refleja en sus resultados financieros. También se sustenta en una gobernanza transparente, mecanismos permanentes de supervisión y una gestión sometida a rigurosos controles técnicos y actuariales que contribuyen a la sostenibilidad del régimen y a la protección de los derechos de las personas afiliadas.
La institución está sujeta a la supervisión de la Superintendencia de Pensiones (SUPEN).
Además, realiza una valuación actuarial anual y un monitoreo continuo de los principales indicadores a lo largo del año y una auditoría actuarial externa cada 3 años.
La gestión de JUPEMA también ha sido reconocida internacionalmente. En 2026, recibió el Galardón Internacional de la Calidad otorgado por la European Society for Quality Research (ESQR), que distingue la excelencia en la gestión organizacional.
De igual forma, cuenta con tres certificaciones de la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS) en recaudación y cobranza, servicios y comunicación, además de certificaciones de Great Place to Work, que respaldan su compromiso con la mejora continua y la excelencia institucional.
“Nosotros queremos ser excelentes. Y hay que entender la palabra. Ser excelente es serlo siempre”, agregó Arias.
A futuro, el desafío no se limita a mantener los números del fondo. El director ejecutivo considera que Costa Rica debe desarrollar una mayor cultura previsional desde edades tempranas y comprender que los recursos destinados a pensiones tienen un propósito específico.
“El mayor reto que tenemos es cambiar la cultura costarricense en temas previsionales. Las pensiones no son para alquilar un carro, ni para alquilar una casa, ni para irnos de viaje, son para pagar pensiones”, señaló.
Para JUPEMA, esa visión de largo plazo será clave para enfrentar las próximas décadas.
Finalmente, aunque los estudios actuariales proyectan sostenibilidad y equilibrio durante los próximos 100 años, mantener esas condiciones requiere una administración técnica, especializada y constante, según el director.
"Sesenta y ocho años después, el desafío sigue siendo el mismo: cuidar, fortalecer y defender lo que juntos hemos construido. Preservar este legado para las futuras generaciones de personas trabajadoras de la educación requiere compromiso, información y participación activa. Porque la confianza que hoy protegemos debe seguir respaldando a quienes educarán Costa Rica en los años venideros", concluyó Arias Alvarado.
Esta transformación permite medir no solo el tiempo dedicado a una tarea, sino qué se hizo, dónde, cuándo y con qué resultado, y obliga a las empresas a replantearse si basta con contratar horas de servicio o si es posible conocer con precisión los resultados de cada operación.
Formación: Liceo Hotelero du Touquet (cocina, gestión y derecho hotelero)
Trayectoria: Restaurantes de estrella Michelin (sur de Francia, Berlín, Inglaterra) residencia privada en la Costa Azul yates de superlujo, 20 años como chef, actividad que mantiene hasta hoy
Primer negocio: panadería B2B en Madrid, cerrada tras siete meses de operación
Negocio actual: Madame Baguette, diagonal al Liceo Franco Costarricense, Concepción de Tres Ríos, Costa Rica — 10 meses en operación, proyecto madurado durante 8 años antes de abrir
“Trabajando con nosotros, van a poder ajustar sus infraestructuras para que esta transformación la puedan hacer más rápido y puedan alcanzar resultados de manera continua, desde los resultados de negocio y desde la satisfacción de los clientes. Van a tener una conversación muy cercana, con un socio de negocio y no simplemente con un proveedor de tecnología”, dijo Marcos Vélez, CEO de Pragma. Cortesía/La República
El tamaño y las características del mercado costarricense ofrecen a la compañía un escenario con condiciones para desarrollar proyectos de transformación más sofisticados, especialmente en un sector que ya cuenta con una base tecnológica desarrollada.
A su criterio, los efectos se sentirían principalmente en el comercio, la construcción de vivienda y las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes), sectores que dependen en buena medida del financiamiento en colones para sus operaciones y capital de trabajo.
El resultado reafirma la estabilidad que ha caracterizado a Banco General como el aliado financiero de confianza para las empresas del país. Cortesía/La República
Esta, acompañada de calificación de corto plazo en ML A-1.cr, se otorga a los emisores con calidad crediticia fuerte, y reafirma la estabilidad que ha caracterizado a Banco General como el aliado financiero de confianza para las empresas del país.