Medicina pública y privada compartirán datos de los pacientes: “Es un paso en la dirección correcta”, según Cámara de la Salud
Listas de espera en la CCSS podrían reducirse con implementación de interoperabilidad
De ahora en adelante, los médicos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y sus homólogos de clínicas y hospitales privados podrán tener acceso a toda la información de los pacientes que reciban en consulta, sin importar si se atienden en un hospital público o privado.
El Gobierno de Laura Fernández emitió finalmente un decreto y un reglamento que permitirán la interoperabilidad de la salud costarricense.
El gran objetivo es mejorar la atención, el diagnóstico y el tratamiento que reciben miles de pacientes en el país. Se trata de un avance estratégico para el país al establecer el marco normativo que permitirá el intercambio seguro, estandarizado y progresivo de información de salud entre los distintos prestadores de servicios.
Su implementación contribuirá a que la información clínica relevante acompañe a las personas a lo largo de su atención, bajo principios de seguridad, confidencialidad, trazabilidad y respeto de los derechos de los pacientes.
“Nos parece un paso en la dirección correcta para Costa Rica, para los pacientes y para el sistema de salud. Tenemos que tomar en cuenta que debemos poner siempre al paciente en el centro, pensar que la información y que los dueños de esa información clínica siempre son las personas, en este caso los pacientes. El decreto genera una hoja de ruta, una gobernanza, un norte claro y estándares claros que van a permitir al ecosistema poder avanzar en esa dirección”, dijo Massimo Manzi, director ejecutivo de la Cámara de la Salud.
Hasta hoy, cuando una persona recibe atención en diferentes establecimientos de salud, la información sobre exámenes, diagnósticos, tratamientos, medicamentos o dispositivos médicos no siempre puede ser consultada por los distintos equipos profesionales involucrados en su atención.
Esta fragmentación genera barreras que pueden traducirse en duplicidad de procedimientos, retrasos y decisiones clínicas adoptadas sin acceso a información clave para brindar una atención integral.
Mientras que, con el decreto, cada institución mantiene la custodia y responsabilidad de la información que administra, mientras se establecen reglas y estándares comunes para garantizar la interoperabilidad y el intercambio seguro de datos cuando sea necesario para la atención de las personas.
“Como cámara estamos trabajando de manera importante para poder acompañar a los centros de salud, tanto hospitales, clínicas, laboratorios, farmacias, para que puedan prepararse y contar con las herramientas adecuadas para un intercambio efectivo y seguro de esa información”, agregó Manzi.
Para diciembre del año pasado, los ticos esperaban más de un año en promedio para conseguir una cita o ser operados en la CCSS.
La cantidad de días dependerá de la especialidad y de la saturación del servicio en cada hospital. Por ejemplo, una consulta en nefrología en el Hospital Enrique Baltodano Briceño, de Liberia, requiere 350 días de espera, mientras que en el Hospital Calderón Guardia la espera es de 164 días.
En ese sentido, la implementación de la interoperabilidad ayudará a reducir las listas de espera y brindar un tratamiento más oportuno.
“La firma de este reglamento marca un antes y un después en la forma en que gestionamos la información en salud. Estamos creando las condiciones para que las personas reciban una atención más continua, segura y oportuna, independientemente del lugar donde sean atendidas. La interoperabilidad no es únicamente un tema tecnológico; es una herramienta estratégica para mejorar los resultados en salud y fortalecer la capacidad de respuesta de todo el sistema”, señaló Alexánder Sánchez, ministro de Salud.