Mano dura y restricciones a privados de libertad en el CACCO inquietan a defensores de derechos humanos
Orden y disciplina deben respetarse, según jerarca del Ministerio de Justicia
Privados de libertad rapados, con uniformes color naranja y sometidos a estrictos protocolos de seguridad muy parecidos a los que se realizan en El Salvador, hicieron que varias organizaciones de derechos humanos denunciaran un supuesto “trato degradante” contra los reos.
Y es que el traslado de los prisioneros al recién inaugurado Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO) y las medidas de seguridad impuestas, son muy diferentse al trato convencional de los privados de libertad.
Gabriel Aguilar, ministro de Justicia, dio a conocer una serie de medidas para mantener el orden, que incluyen el rapado del cabello y el uso de uniformes color naranja.
Asimismo, pasarán 23 horas al día en sus celdas y recibirán solo una hora de sol, a la vez que la visita conyugal quedará limitada a una cada seis meses.
En el caso de los reos que tengan hijos, no podrán recibir visitas presenciales y solo los podrán ver por videoconferencias.
“Si bien es cierto, se requieren protocolos estrictos de seguridad para personas de alto riesgo, esto no justifica su exposición pública ni prácticas que puedan vulnerar su dignidad humana”, dijo Karen Jiménez Morales, encargada de la carrera de Ciencias Policiales de la UNED.
Mientras tanto, Rafael Ángel García, presidente de la organización Ayudando a los Privados de Libertad y sus Familias, aseveró que se trata de “un trato degradante”
“No es de sorprenderse lo que ha hecho el Estado costarricense, que se ha convertido en violador de los derechos fundamentales, humanos y constitucionales de la población privada de libertad bajo su cargo. Se han roto todos los pactos y acuerdos internacionales que adquirió Costa Rica en derechos humanos”, expresó García.
Por su parte, el ministro Aguilar señaló que las cárceles no son hoteles de lujo y defendió el orden y la disciplina por razones de seguridad y hasta de higiene, en el caso del rapado.
“Queremos dejar totalmente claro que Costa Rica es un país que ha respetado históricamente los derechos humanos de todos sus habitantes. Algunas personas involucradas en el sistema penitenciario y en otros organismos se han enfocado más en los derechos humanos de las personas privadas de libertad, en lugar de las víctimas, pero nosotros no nos vamos a convertir en torturadores o personas que los vayan a maltratar”, dijo Aguilar.
El funcionario destacó que se les va a respetar la visita íntima, el acceso a sus abogados, la alimentación y el cuidado médico necesario, además de la hora de sol. El jerarca señaló que se debe respetar el orden y la disciplina.
“No se les va a golpear, no se les va a maltratar, como algunos quieren hacer ver. Aquí, y quiero ser enfático, hay organismos que, por ley, tienen la facultad de visitar las cárceles cuando quieran hacerlo, como la Defensoría y la Defensa Pública. Tienen las puertas abiertas del CACCO para que puedan ver la operación de un centro de alta contención y comprobar que no se les está maltratando”, finalizó.
Los privados de libertad que estén recluidos en el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO) tendrán una serie de condiciones particulares, según el Ministerio de Justicia.
Estos son los elementos más importantes:
Varias organizaciones están cuestionando el trato que reciben los privados de libertad en la nueva prisión que inauguró el Gobierno recientemente.
Rafael Ángel García
Presidente
Ayudando a los Privados de Libertad y sus Familias
Exhibir a los privados de libertad ante los medios de comunicación y la ciudadanía como si esto fuera un circo, para seguir haciendo politiquería, es también un trato cruel y degradante. Obligar a la población privada de libertad, en contra de su voluntad, a raparse la cabeza, a tirarse al suelo, trasladarla hacia las celdas y exhibirla enjaulada como si fuese animales, es simplemente un trato muy cruel y degradante que violenta sus derechos humanos y degrada la condición humana de una persona privada de libertad a cargo del Estado costarricense.
Karen Jiménez Morales
Encargada de la carrera de Ciencias Policiales
UNED
Si bien es cierto, se requieren protocolos estrictos de seguridad para personas de alto riesgo, esto no justifica su exposición pública ni prácticas que puedan vulnerar su dignidad humana.
Las imágenes del traslado de personas privadas de libertad a lo que se le llama el CACCO creo que sí deben llevarnos a una reflexión un poco más profunda, que vaya más allá de una simple demostración de fuerza o de poder por parte del Estado.
Esteban Vargas
Director
Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura
La población privada de libertad tiene un temor gigante de ser trasladada al CACCO, porque se ha visto que es un lugar de sufrimiento y violación de los derechos humanos.
De aplicarse los planes del gobierno, un cuarto de la población penitenciaria sería trasladada allí, en donde hay un nivel de represión nunca visto en Costa Rica.
Este tipo de acciones no vienen a solucionar el tema de seguridad ciudadana. ¿De qué sirve rapar a un privado de libertad? Limitar las visitas conyugales a una cada seis meses es un ejemplo claro de una violación a los derechos humanos.