Empresas deben prepararse para un escenario de colón fuerte, crédito más lento y mayores costos
Desayuno Ejecutivo de La República reúne hoy a empresarios para analizar el panorama económico del país
Las empresas enfrentan un escenario distinto al que marcó sus decisiones durante 2025, con un dólar que se mantiene bajo, un menor crecimiento del crédito y presiones al alza en los costos, cambios que obligan a revisar desde ahora los planes de financiamiento, inversión, compras y precios.
Sobre estos desafíos gira el Desayuno Ejecutivo de La República “¿Qué hacer respecto a la realidad económica en los negocios?”, que se lleva a cabo este miércoles 9 de septiembre, en el Hotel InterContinental, con la participación de empresarios, gerentes y tomadores de decisiones.
Luis Arce, director de FCS | Análisis y Estrategia, está a cargo de la exposición principal en la que analizará las variables que están modificando el entorno para las compañías y las decisiones que pueden tomar para prepararse ante los cambios previstos para 2026 y 2027.
Y es que el escenario que enfrentan las empresas hoy es diferente al de hace un año. Durante 2025, la economía creció 4,6%, los precios se mantuvieron estables, las tasas se ubicaron en un nivel neutral y el colón ganó valor frente al dólar.
Sin embargo, ese panorama comienza a cambiar en 2026 por el aumento en los precios de los hidrocarburos y fertilizantes, una mayor incertidumbre internacional, un menor ritmo del crédito y un mercado laboral que pierde dinamismo, factores que ya deben incorporarse en las decisiones de los negocios.
“Buena parte de las decisiones empresariales vigentes fueron tomadas con los supuestos de 2025 y el entorno de 2026-2027 es distinto en precios, en tasas, en crédito y en demanda interna”, dijo Arce.
Uno de los principales cambios proviene del choque externo generado por el conflicto en el Golfo Pérsico y su impacto sobre los precios de los hidrocarburos y fertilizantes.
La factura petrolera de Costa Rica puede aumentar alrededor de $650 millones durante 2026 y otros $420 millones en 2027, lo que impacta los costos de las empresas y reduce el ingreso disponible de los hogares.
Para los participantes del encuentro, una de las herramientas planteadas es identificar cuánto dependen sus operaciones de estos productos, tanto de forma directa como a través del transporte, la electricidad térmica y otros insumos.
El comportamiento de los precios también forma parte del análisis, luego de que la inflación alcanzara un mínimo de -2,73% en febrero y se ubicara en -0,17% en agosto.
Aunque el índice general todavía no muestra un repunte, las materias primas importadas acumulan un incremento superior al 25% entre enero y junio y los costos de construcción ya comienzan a reflejar este cambio.
"Lo relevante no es el signo del dato mensual sino la dirección, porque los costos de las empresas pueden comenzar a aumentar antes de que ese cambio se refleje en la inflación general”, agregó Arce.
El tipo de cambio es otro de los temas centrales, debido a que el colón mantiene su fortaleza y el dólar cae alrededor de 8,4% durante el primer semestre, hasta ubicarse por debajo de los ¢450 en julio.
Este panorama lleva a una de las decisiones que más deben revisar las empresas: la relación entre la moneda de sus ingresos y la de sus obligaciones, especialmente en los casos de compañías que generan colones, pero mantienen deudas en dólares.
El acceso al crédito también cambia para las empresas. Aunque el Banco Central lleva la Tasa de Política Monetaria al 3% en julio, el crédito al sector privado desacelera su crecimiento de cerca de 7% a poco más de 3%.
“El crédito se está racionando por cantidad antes que por precio”, explicó Arce, quien recomienda a las empresas con proyectos de inversión para 2027 planificar desde ahora sus necesidades de financiamiento y no esperar a que las tasas bajen más.
Como parte de las herramientas que se presentan durante el Desayuno Ejecutivo, Arce propone dar seguimiento a cinco señales: las expectativas de inflación, los precios de materias primas importadas, el comportamiento del mercado cambiario, los ingresos tributarios y los datos de ocupación.
“Prepararse no consiste en pronosticar el precio del petróleo ni el tipo de cambio de diciembre, sino en identificar por cuáles canales entra cada choque a la empresa y definir de antemano qué se hace en cada escenario”, concluyó Arce.
La actividad se desarrolla de 8:00 a.m. a 12:00 m.d. y cuenta con el apoyo de Banco General Costa Rica, Telecable, Toyota Costa Rica, Hino Costa Rica, Bali Home Center y Bonvivante.