4 habilidades que necesita un CFO para liderar en la era de la IA
La automatización y el análisis de datos están cambiando las responsabilidades de los directores financieros dentro de las empresas
El Chief Financial Officer (CFO), o director financiero, dejó de ser una figura enfocada únicamente en las cuentas y los reportes de una compañía.
La inteligencia artificial (IA), la automatización y el análisis de datos están ampliando sus responsabilidades y lo colocan cada vez más cerca de las decisiones que determinan el rumbo de un negocio.
El 87% de los directores financieros consultados a nivel global en la encuesta CFO Signals de Deloitte, considera que la IA será muy importante para sus operaciones en 2026.
Por primera vez, la transformación digital de las áreas financieras ocupó el primer lugar entre sus prioridades, por encima de la gestión de riesgos.
Además, el 49% identificó la automatización de procesos como la principal urgencia en materia de talento, con el objetivo de liberar a los equipos de tareas repetitivas y dedicar más tiempo a labores de mayor valor estratégico.
Este cambio modifica también la forma en que funcionan los departamentos financieros.
Las herramientas de IA pueden procesar grandes cantidades de información en tiempo real, identificar anomalías, anticipar escenarios y generar análisis predictivos que anteriormente requerían trabajo manual.
En este contexto, el desempeño del equipo depende cada vez más de su capacidad para utilizar la tecnología y convertir los datos en insumos para tomar decisiones.
Frente a esta realidad, expertos concluyen que las principales competencias que debe tener un CFEO hoy en día son:
1. Dominio de datos y analítica
La información financiera dejó de ser únicamente un reporte que se revisa al cierre de un período. Para el CFO moderno, los datos se convierten en un recurso permanente para evaluar el desempeño de la empresa y orientar decisiones.
Esto exige que el director financiero pueda interpretar información en tiempo real y que, a su vez, impulse esa capacidad dentro de su equipo.
La tecnología facilita el procesamiento de grandes volúmenes de datos, pero el valor está en saber qué significan y cómo utilizarlos.
2. Liderazgo en la adopción de IA
Incorporar inteligencia artificial no consiste solamente en adquirir una herramienta, también requiere que los equipos sepan utilizarla y que la organización defina dónde puede generar mayor valor.
Precisamente el desarrollo de capacidades de IA dentro de los equipos financieros es uno de los principales desafíos para los CFO, según Boston Consulting Group.
La combinación entre conocimiento financiero y capacidad para trabajar con estas tecnologías puede convertirse en una ventaja para las compañías.
3. Visión estratégica
El director financiero también participa cada vez más en decisiones relacionadas con crecimiento, expansión y transformación de las organizaciones.
Su función consiste en aportar una perspectiva financiera a las principales decisiones del negocio.
Esto significa evaluar cuánto puede invertir una compañía, qué riesgos implica una determinada estrategia y qué resultados puede generar.
De esta forma, el CFO se convierte en un vínculo entre los números y las decisiones empresariales y su conocimiento permite contrastar los planes de crecimiento con la capacidad real de la organización para ejecutarlos.
4. Gestión del riesgo
La volatilidad económica y las nuevas formas de fraude, incluidas aquellas que pueden apoyarse en inteligencia artificial, obligan a las empresas a anticipar escenarios que van más allá de los resultados financieros tradicionales.
La planificación por escenarios y la resiliencia operativa adquieren mayor peso en esta función.
El objetivo es identificar posibles amenazas antes de que afecten la operación y preparar respuestas que permitan mantener la continuidad del negocio.
“Las empresas que están navegando mejor en el entorno actual son aquellas cuyos equipos financieros evolucionaron de ejecutores a estrategas. La inteligencia artificial no reemplaza al CFO, sino que le devuelve tiempo para pensar, anticipar y tomar decisiones estratégicas”, señalan desde el Banco General Costa Rica.