Francisco Gamboa: “Seguimos siendo una economía jaguar”
Costa Rica crecerá en 2026 más que Estados Unidos y la economía mundial
A pesar de un contexto internacional complejo y retador por culpa de los aranceles de los Estados Unidos y la guerra en Medio Oriente, entre otros aspectos, Costa Rica “sigue siendo una economía jaguar”, de acuerdo con Francisco Gamboa, primer vicepresidente de Costa Rica.
Se trata de un término que se acuñó durante la administración anterior para reflejar una economía que crece a buen ritmo, con oportunidades de empleo y una reducción histórica de la pobreza, entre otras bondades.
Y esto, aclara Gamboa, “son hechos claros, contundentes, medibles y verificables para agosto de 2026”.
“Hay al menos seis hechos por los cuales seguimos siendo una economía jaguar. Se trata del crecimiento económico, la disminución del desempleo, la disminución de la pobreza, los récords de inversión extranjera directa, el crecimiento de las exportaciones y lograr un superávit primario para mayo, lo que significa que estamos gastando menos de los ingresos que recibimos. Por ello, a agosto de 2026, hemos sido y seguimos siendo una economía jaguar. ¿Basado en qué? En hechos claros, contundentes, medibles y verificables”, explicó el político en una entrevista exclusiva con LA REPÚBLICA.
Desde el gobierno anterior, liderado por Rodrigo Chaves, del cual la actual mandataria Laura Fernández fue ministra de Planificación y luego de la Presidencia, Costa Rica disfruta de un crecimiento del PIB superior al 4%, ubicando a nuestro país entre las naciones con mejores índices en América Latina y la OCDE.
No obstante, para el 2026 todo el planeta tiene una expectativa de crecimiento inferior a nivel global, pero, aun así, Costa Rica supera a otros países competidores de nuestro continente e, incluso, a los países más industrializados del “Club de los Países Ricos”.
Por ejemplo, se prevé que el crecimiento mundial disminuirá al 2,5% este año, frente al 2,9% registrado en 2025, según el Banco Mundial, mientras que para América Latina y el Caribe se espera que el crecimiento se desacelere al 2,2%. La buena noticia es que Costa Rica está muy por encima de las previsiones.
“El crecimiento anual de la producción entre 2022 y 2025 fue de casi un 5% al año. Eso es una tasa sólida, alta en el contexto internacional. Para 2026, todos sabemos que la última proyección del Banco Central es de 3,4%, pero eso es superior a lo que crecerá la economía mundial y superior, aún más, a lo que crecerá la economía de Estados Unidos”, dijo Gamboa.
Otro de los temas que demuestran que Costa Rica es “una economía jaguar”, a criterio de Gamboa, es la histórica reducción de la pobreza.
Y es que la reducción de la pobreza dejó de ser una tarea pendiente con más de 20 años de no registrar un movimiento significativo, mientras que ahora las cosas son muy diferentes, ya que se registró un descenso de ocho puntos porcentuales, al pasar de 23% en 2022 a un 16% al término del año anterior.
“Con respecto a 2019, en 2025 la pobreza y la pobreza extrema se lograron reducir una tercera parte”, agregó Gamboa.
Para lograr esta meta, el primer vicepresidente de Costa Rica destacó que fue fundamental disminuir el desempleo a un dígito.
“El desempleo al mes de mayo de 2026 se ubica en 6,7%; eso es prácticamente la mitad de la tasa de desempleo que nos encontramos en mayo de 2022, cuando el expresidente Rodrigo Chaves asumió las riendas de este país”, agregó.
Por otra parte, la inversión extranjera directa, las exportaciones y el turismo han marcado cifras récord en los últimos años y, a pesar de los desafíos actuales, aún muestran números muy positivos.
“Las exportaciones en 2023, 2024 y 2025 crecieron a doble dígito, o sea, más de un 10%. Y resulta, además, que lo que llevamos de 2026 seguimos teniendo un crecimiento importante. (…) En cuanto a la inversión extranjera directa, en 2024y 2025 se ha superado por primera vez el techo de los $5.000 millones al año y, además, hemos roto récord de inversión extranjera los últimos dos años consecutivos”, explicó Gamboa, quien también fue parte del gobierno anterior.
Finalmente, el primer vicepresidente destacó que, a mayo de 2026, persiste un superávit primario del 0,5% del PIB. Eso quiere decir que lo que le ingresa al Gobierno por concepto de impuestos es más de lo que el Gobierno gasta, sin contar el pago de intereses, “y cuando se tiene superávit primario no crece la bola de nieve, sino que tiende a contraerse”, explicó.
Por otra parte, como respuesta al complejo panorama internacional, el Gobierno optó por reforzar la disciplina fiscal con una serie de medidas preventivas.
Entre ellas, ordenó una subejecución del presupuesto de 2026 para las instituciones del Gobierno Central, solicitó un esfuerzo de contención del gasto a los demás poderes de la República y redujo los techos presupuestarios previstos para 2027.
Paralelamente, el Ejecutivo intensificó la lucha contra la evasión fiscal, el contrabando y el comercio ilícito, al considerar que fortalecer la recaudación sin crear nuevos impuestos es clave para preservar la estabilidad de las finanzas públicas.
Según Gamboa, estas acciones buscan anticiparse a los riesgos derivados del entorno económico internacional.