Kattia Pérez Fallas
Gerente de Gestión de Riesgos
RSM Costa Rica
A partir de 2027, las empresas que reportan bajo Normas Internacionales de Información Financiera deberán transformar la manera en que presentan sus resultados. La NIIF 18 reemplaza por completo a la NIC 1 y representa la modificación más relevante en la presentación de estados financieros en más de dos décadas. No se trata de un ajuste contable menor: cambia la estructura misma con la que las organizaciones cuentan su historia financiera.
La nueva norma redefine cómo las empresas presentan sus utilidades, clasifican sus ingresos y gastos, comunican indicadores de desempeño como el EBITDA, y elaboran sus flujos de efectivo. Para los líderes empresariales, directorios, y ejecutivos financieros, esto significa revisar procesos, sistemas, y criterios que en muchos casos han permanecido estables durante años.
Qué cambia con la NIIF 18
La NIIF 18 introduce una estructura más ordenada para el estado de resultados, con categorías definidas que buscan mayor comparabilidad entre empresas. Las organizaciones deberán clasificar sus ingresos y gastos según nuevas reglas, lo que puede modificar la forma en que se presentan las utilidades operativas y otros subtotales clave.
Uno de los puntos de mayor atención es el tratamiento de las medidas de desempeño definidas por la propia administración, como el EBITDA. La norma exige mayor transparencia sobre cómo se calculan y por qué se utilizan, lo que obliga a las empresas a documentar y justificar estos indicadores con mayor rigor.
La preparación del flujo de efectivo también se ve afectada, con ajustes en los puntos de partida y en la clasificación de ciertas partidas. En conjunto, estos cambios pueden alterar la lectura que inversionistas, bancos, reguladores, y analistas hacen de los resultados de una organización.
Por qué la urgencia empieza en 2026
Aunque la NIIF 18 entra en vigor en 2027, las empresas deben generar información comparativa desde 2026. En términos prácticos, esto significa que los datos del ejercicio actual ya deberían capturarse y estructurarse conforme a la nueva norma para permitir una transición ordenada.
Las compañías que no preparen sus sistemas y procesos este año podrían enfrentar dificultades para cumplir adecuadamente con la transición. La adaptación no se resuelve de un día para otro: requiere revisar plataformas tecnológicas, ajustar políticas contables, capacitar equipos, y validar criterios con auditores. Quien actúa con anticipación reduce riesgos y evita correcciones de último momento.
A quién alcanza la norma
El impacto de la NIIF 18 es amplio. Afecta a todas las entidades que reportan bajo NIIF, entre ellas compañías privadas, entidades públicas, grupos empresariales, instituciones financieras, aseguradoras, y fondos de inversión, además de numerosas organizaciones que utilizan estos estándares en Costa Rica y en la región.
Para muchas de estas entidades, la información financiera es la base de decisiones estratégicas, evaluaciones de crédito, relaciones con inversionistas, y cumplimiento regulatorio. Un cambio de esta magnitud no solo es un tema técnico del área contable: es un asunto que llega a la mesa de los directorios y de la alta dirección.
La pregunta que importa hoy
La verdadera pregunta no es si la NIIF 18 impactará a su empresa, sino si su organización ya está preparada para implementarla. La diferencia entre una transición fluida y una llena de complicaciones se define en los próximos meses.
En RSM acompañamos a nuestros clientes a evaluar el impacto de la NIIF 18, identificar los ajustes necesarios en sistemas y procesos, y planificar una transición ordenada y con confianza. Como asesor de largo plazo, nos situamos en el corazón de su negocio para comprender cada aspecto que importa y responder con conocimiento e ideas en el momento oportuno.
El momento de actuar es ahora. Las empresas que comprenden el alcance del cambio y se preparan con anticipación estarán mejor posicionadas para cumplir con la norma, fortalecer la calidad de su información financiera, y tomar decisiones con la confianza que el futuro exige.




































