Salario transaccional ya dejó de ser lo único importante, el emocional no es suficiente. El salario integral es la oferta ganadora
Durante años nos enseñaron que el salario transaccional era lo más importante. Posiblemente para efectos de atraer talento, si tenés una oferta económica atractiva será más sencillo el proceso de reclutamiento, pero eso es solo la primera etapa, después ¿qué vas a ofrecer a la gente para que se quede?
Hoy eso cambió.
Sí, el dinero sigue siendo clave. Pero ya no es suficiente. Cada vez más profesionales toman decisiones considerando: flexibilidad, ambiente laboral, liderazgo, propósito y equilibrio vida-trabajo
A estos elementos se les llama salario emocional. Y no es un “extra bonito”. Es un factor decisivo y entre las generaciones más recientes como los Millenials y Z aún más.
Estudios de Gallup muestran que el compromiso y la permanencia del talento están fuertemente ligados a la calidad del entorno laboral y liderazgo, no solo al salario.
Una empresa puede pagar bien… y aún así perder a su gente. Porque nadie renuncia solo por dinero. Renuncia por cómo se siente y es fundamental buscar equilibrio entre pagar lo justo y ofrecer condiciones que permitan a las personas sentirse satisfechos, motivados y en un entorno sano.
Por otra parte, también existen empresas que ofrecen un excelente salario emocional, buscando maquillar la realidad de que no poseen una oferta salarial competitiva, atractiva ni justa. Por más que se promueva un excelente ambiente laboral, eso por sí solo, no paga las facturas del personal.
Cuando ocurre esta situación, las empresas pueden atraer en el corto plazo tomando en cuenta candidatos desempleados, sin embargo, las personas continúan en su búsqueda de una oferta que consideren mejor y por eso se dispara la rotación.
Es por esto que a lo que yo llamo Salario Integral es la opción ganadora para tener equilibrio entre cumplir las expectativas económicas de la gente sin dejar de lado ambiente sano y beneficios alineados a la motivación del personal.
Lo que las personas deben saber...
Lo que la gente debe realizar en su proceso de búsqueda de oportunidades como candidato es: 1. Investigar antes de dar el salto a una nueva oportunidad laboral teniendo claro cómo está el mercado salarial para el puesto tomando en cuenta el perfil de la posición, nivel de responsabilidad y tamaño de la empresa (no solo considerando las necesidades económicas que debe cubrir con ese salario) y 2. Cuáles son los elementos de salario emocional que ofrece el empleador que estén alineados con el estilo de vida e intereses personales. Siempre buscando un equilibrio que permita la mejor calidad de vida.
He visto casos de candidatos que han rechazado ofertas laborales si se enteran que las jornadas de trabajo son demasiado extensas y no les permita disponer de su tiempo personal para asistir al gimnasio o a clases de cualquier cosa (yo soy una de ellas). Este mapeo es necesario hacerlo y tener claro los NO negociables antes de aceptar la oferta y luego arrepentirse.
Lo que las empresas deben considerar...
Lo que una organización debe valorar para crear un paquete de compensación realmente atractivo es ofrecer salarios justos según el mercado y tener en cuenta que cada generación busca beneficios muy diferentes:
Los que somos generación X buscamos opciones que estén alineadas con estabilidad, beneficios económicos, crecimiento profesional y seguridad laboral.
Algunos ejemplos de este tipo de beneficios son programas de desarrollo de carrera, planes de sucesión, cumplimiento legal laboral de la relación de trabajo en su máxima expresión, seguro médico y de vida adicionales o privados, porcentajes de rotación estables o bajos y salarios competitivos al menos en el percentil 50.
La generación Millenial busca aprendizaje continuo, propósito alineado a sus intereses, feedback y reconocimiento constante. Algunos ejemplos de este salario integral son capacitación constante, becas de estudio, flexibilidad de horarios para asistir a clases, programas de reconocimientos, bonos por logro de objetivos y por bue desempeño.
La generación Z busca flexibilidad, bienestar mental y equilibrio de vida, no necesariamente crecimiento vertical en la organización. Algunos ejemplos de este salario integral son opciones de trabajo remoto, pago de membresías en gimnasios, servicios psicológicos en la organización o por outsourcing, respeto de jornadas laborales más allá del pago de las horas extras.
El verdadero diferencial hoy: no es cuánto pagás. Es también cómo hacés sentir a tu gente mientras trabaja. El salario integral es el equilibrio justo para cumplir con ambos aspectos y ahora las personas ya no se conforman solo con un una opción, dinero o equilibrio de vida, sino que exigen ambos. Desde la alta gerencia la pregunta está en ¿estamos siendo equilibrados o aún ponemos a la gente a elegir solo una opción?.





































