El conflicto militar directo entre Estados Unidos (junto con Israel) e Irán se encuentra estancado tras más de siete meses de hostilidades y bombardeos cruzados. La situación se desarrolla principalmente en tres frentes clave:
1. Frente Naval y Chokepoints (Estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb)
- Bloqueo militar: El estrecho de Ormuz sigue siendo el epicentro estratégico del conflicto. Teherán mantiene restricciones sobre la navegación comercial, mientras que EE. UU. (a través del CENTCOM o Comando Central) mantiene un bloqueo naval e interceptaciones contra la flota iraní y buques mercantes no autorizados.
- Impacto en el comercio mundial: Múltiples buques petroleros y de carga han sido objetivo de proyectiles, drones y minas, lo que mantiene bajo presión el suministro global de energía y las tarifas de transporte marítimo.
2. Situación Interna y Económica de Irán
- Asfixia económica: La divisa iraní (rial) ha caído a mínimos históricos (superando los 2,5 millones de riales por dólar). El país sufre desabastecimiento de combustible refinado, alta inflación y escasez crítica de insumos médicos debido al bloqueo a sus exportaciones de crudo.
- Preparación militar y tensión social: El gobierno de Masoud Pezeshkian ha iniciado el entrenamiento militar de voluntarios civiles en Teherán mientras reprime fuertemente las protestas y la oposición interna bajo la cobertura del estado de guerra.
3. Vía Diplomática y Estado de las Negociaciones
- Mediación internacional: Países como Qatar y Pakistán actúan como intermediarios entre Washington y Teherán para intentar pactar la Reapertura del Estrecho de Ormuz y un alto el fuego.
- Puntos de fricción: Irán exige el levantamiento de sanciones petroleras y el desbloqueo de sus activos en el exterior para frenar sus operaciones militares. Por su parte, la administración estadounidense mantiene su campaña de presión económica ("Economic Outcast") e insiste en la desarticulación total del programa militar y nuclear iraní antes de realizar concesiones.
Irán sigue siendo el mejor ejemplo actual de un actor geopolítico aspirando a convertirse en un estado nuclear. La Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) mantiene un estricto seguimiento sobre las actividades con potencial nuclear en Irán.
Los estados nucleares en la actualidad son 9: Estados Unidos, Federación de Rusia, República Popular China, Reino Unido, Francia, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte. Irán podría ser el décimo estado nuclear del planeta.
El gran dilema del gobierno de los Estados Unidos es contener a Irán e impedirle convertirse en una potencia nuclear con el menor costo posible para el precio de los combustibles, la inflación y en general para la salud de su economía. Un dilema muy complejo y difícil de sortear, sobre todo en tiempos de campaña electoral y con las Elecciones de Medio Término a la vista para el próximo martes 03 de noviembre de 2026.
De manera que un conflicto armado que estalló con la Guerra de los 12 días en junio de 2025 y la operación “Martillo de Medianoche” que ejecutaron las tropas estadounidense y la “Operación León Ascendente” que lanzó Israel se anunciaron como movimientos militares que debilitaron enormemente los arsenales potencialmente nucleares de la República Islámica de Irán.
Ocho meses después de dicha guerra las fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron la operación conjunta denominada “Furia Épica”. El 28 de febrero de 2026 las fuerzas aéreas conjuntas de Israel y los Estados Unidos golpearon conjuntamente en Teherán destruyendo el alto mando de Irán y logrando el magnicidio de Alí Jamenei, líder supremo de Irán y su entorno familiar y una cúpula militar de unos 50 líderes militares de la República Islámica.
La guerra que empezó en febrero pasado se encuentra actualmente en un estado frágil de tregua armada y alta tensión diplomática. Continúan las mediaciones, principalmente de Pakistán y Qatar.
El punto más crítico sigue siendo el Estrecho de Ormuz y por donde pasaba cerca del 20% del petróleo mundial. Se agrega ahora como punto crítico el Estrecho de Bab el Mandeb, asediado por tropas irregulares de los hutíes, un grupo proxy de la República Islámica de Irán.
Según Kristalina Georgieva, Directora Gerente del (FMI) Fondo Monetario Internacional: “La guerra en Oriente Medio es un choque de suministro grande, global y asimétrico: recorta los flujos de petróleo y gas natural, aumenta los costes energéticos y perturba las cadenas de suministro en todo el mundo”.
A la altura del 6 de octubre de 2026, el precio del petróleo Brent se encuentra alrededor de US$100 por barril y el petróleo WTI está aproximadamente a US$89.59 por barril.


































