Las elecciones estadounidenses intermedias del martes 03 de noviembre de 2026 están dando como claro ganador al partido Demócrata en las dos cámaras del Congreso.
En la Cámara de Representantes los resultados provisionales le dan a los demócratas una ventaja de 231 versus 141 bancas para los republicanos, aunque quedan escaños por resolver. Mientras tanto en el Senado la ventaja demócrata es de 54 versus 44 con algunos conteos pendientes.
Se confirman con creces los pronósticos de las encuestas que según el promedio de Real Clear Polling daban a los demócratas una ventaja de 8 puntos porcentuales sobre los republicanos a nivel nacional.
De manera que los republicanos del presidente Trump pierden las dos cámaras del congreso y entonces el segundo tiempo de la segunda administración Trump se perfila con un gobierno dividido, polarizado, de fuertes frenos y contrapesos.
Se confirma la tradición histórica en el electorado estadounidense que desde 1938 en las elecciones intermedias o Mid Terms vota contra el partido del presidente, pasa facturas a la Casa Blanca y castiga al poder ejecutivo.
Entre los factores que pudieron haber afectado el desempeño de los candidatos republicanos se pueden señalar varios. Entre ellos el tema de las guerras, pues durante la campaña electoral de 2024 el entonces candidato presidencial Trump prometió terminar con la guerra en Ucrania en cuestión de unos días. Evidentemente tal objetivo no fue alcanzado durante los dos primeros años de su administración y por el contrario inició un segundo conflicto armado en Irán con consecuencias en la economía.
El bloqueo del Estrecho de Ormuz, con el inmediato aumento de los precios del petróleo y del gas natural derivó en un incremento del precio de los combustibles en los Estados Unidos y un alza generalizada del costo de la vida y de la tasa de inflación. Esa mezcla de conflictos armados y alzas en los precios de los combustibles golpeó los bolsillos del ciudadano de a pie que pasó factura a la hora de votar.
Otro factor importante fue la política dura contra los inmigrantes que aunque originalmente fue dirigida para combatir a los criminales y a los ilegales terminó afectando también a sectores legales de la población latina que vive y labora en los Estados Unidos y por cierto también vota.
Asimismo la política de aranceles terminó derivando en incrementos en los precios de los productos que consume el público estadounidense.
La política exterior hacia Cuba, Venezuela y Nicaragua no llenó las expectativas de la población latina que vota en los Estados Unidos, y sectores de hispanos que votaron por Trump en 2024 ahora se quedaron en casa o incluso algunos sectores votaron esta vez por los candidatos demócratas.
¿Qué se puede pronosticar para los próximos dos años?
1.Mayor presión y pulsos en el Congreso contra la política arancelaria de Trump hacia el exterior, aunque el Ejecutivo conserva poderes comerciales.
2.Mayor presión, críticas y limitaciones a la política exterior de Trump, aunque el Poder Ejecutivo sigue manejando la política y el servicio exterior, así como los temas de seguridad nacional y comercio exterior.
3.Continúa la agenda de lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico con mayos control y límites parlamentarios.
4.Mayor vigilancia y presión sobre el Ministerio de Guerra y especialmente las guerras en Ucrania y en Irán.
5.Mayor supervisión y debate sobre las estrategias de los Estados Unidos hacia el Indo-Pacífico y temas de presupuesto y ayuda militar. Ya no existirá una voz sino por lo menos dos voces sobre los temas.
6.Mayor presión sobre la política de los Estados Unidos hacia Israel y el Medio Oriente en general.
7.Mayor evaluación de resultados y fiscalización sobre las políticas de Washington hacia Cuba, Venezuela y Nicaragua.
8.Se modifica en alguna medida el marco general de operaciones y relaciones de Washinton con los gobiernos latinoamericanos.
9.Se puede prever una mayor incertidumbre sobre temas de aranceles, comercio exterior y economía global en general.
Aunque si es importante subrayar que el presidente Donald Trump continúa en la Casa Blanca, al mando de las Fuerzas Armadas estadounidenses, las agencias de inteligencia, el Servicio Exterior y la Política Exterior de los Estados Unidos hasta el 20 de enero de 2029, es decir durante dos años más.
El martes 03 de noviembre de 2028, el pueblo estadounidense irá de nuevo a elecciones para votar y elegir al presidente número 48 de los Estados Unidos de América.
Mientras tanto, Trump ha anunciado un segundo tiempo de Ordenes Ejecutivas y utilización de Veto frente a las decisiones de las Cámaras del Congreso. Ya veremos qué pasa? Mientras tanto, en los Estados Unidos de América ya comenzó la campaña electoral presidencial del año 2028.





































