Cartago honra a sus siervos fieles
Un justo reconocimiento a los pastores Gino y Luz Mery Holmes por su legado espiritual
Por Alberto Cabezas Villalobos
Periodista costarricense
El pasado 7 de agosto, la ciudad de Cartago fue testigo de un momento de profunda inspiración espiritual. En la Iglesia Rhema Internacional, se celebró un culto especial en el que los pastores Gino Holmes y Luz Mery Araya Pérez de Holmes recibieron el doctorado honoris causa en divinidad y teología, otorgado por la Universidad Redime USA. Este acto no fue solo una entrega de diplomas: fue una celebración de una vida dedicada al servicio, la fe y la transformación de vidas.
Reconocimiento con propósito eterno
El honor conferido a los pastores Holmes no proviene del simple deseo de portar un título, sino del testimonio de años de entrega, oración, acompañamiento espiritual y liderazgo sólido. En tiempos donde muchas voces claman por esperanza, ellos han sido guías firmes, consejeros en la tormenta, maestros del amor cristiano y constructores de comunidad.
“Toda la gloria y honra sea para mi Señor”, expresó la pastora Luz Mery al recibir su reconocimiento. Palabras que reflejan una humildad profunda, alejada del protagonismo, y centrada en la verdadera razón de su ministerio: servir a Dios sirviendo a las personas.
El valor del doctorado honoris causa
En el ámbito espiritual, un doctorado honoris causa tiene un sentido especial: reconocer a quienes han edificado vidas, no con libros académicos, sino con acciones concretas, oraciones sinceras y fe inquebrantable. El Dr. Ángel Duarte, enviado por la Universidad Redime USA, destacó que “estos títulos rinden tributo a los discípulos fieles”.
Y es que no cualquiera puede pastorear con sabiduría en un mundo herido. La entrega de este reconocimiento a los pastores Holmes es una manera de decir, en voz alta y con gratitud: gracias por no rendirse, gracias por sembrar esperanza, gracias por levantar al caído.
Cuando la fe se reconoce en vida
Muchas veces los homenajes llegan tarde. Pero en esta ocasión, Cartago reconoció en vida el valor y el impacto de sus líderes espirituales. Qué necesario es honrar a quienes, sin buscar recompensa humana, han cambiado realidades con su testimonio.
La Iglesia Rhema, como tantas otras comunidades de fe, es un faro para cientos de familias. Los pastores Holmes han hecho de ella un lugar de sanidad, restauración, oración y acción. Este doctorado simboliza mucho más que un título: es un sello de gratitud colectiva.
Reflexión final
En un mundo cada vez más dividido, reconocer públicamente a quienes unen, consuelan y edifican es un acto profético. La vida y obra de los pastores Gino y Luz Mery Holmes nos recuerda que el liderazgo auténtico no se mide en palabras, sino en frutos.
Hoy honramos no solo su trayectoria, sino también su visión de futuro: seguir formando, seguir guiando, seguir amando. Que este doctorado honoris causa sea solo una semilla más en la cosecha eterna que están sembrando en las almas de Cartago y de Costa Rica.
Cartago honra a los pastores Gino y Luz Mery Holmes con doctorado honoris causa. Un reconocimiento a su entrega espiritual y liderazgo en la Iglesia Rhema.
*Sobre el autor
Periodista, máster en educación y licenciado en administración de empresas. Secretario de la Asociación Agencia para el Desarrollo Accesible sin Fronteras y de Relaciones Internacionales de la Confederación Unitaria de Trabajadores. Presidente de su Comisión de Accesibilidad de la CUT. Conductor del programa “Entre Todos” de Radio Victoria, enfocado en derechos humanos, espiritualidad y temas sociales.