El transcurrir de los años, enseñan que no todo es dinero, poder y jerarquía, dentro de un trabajo, sino que también, hay cosas más importantes, como la conciliación de este, consigo mismo, en donde haya satisfacción y equilibrio. Las nuevas generaciones, lo entienden, de allí, que les sea importante, tener en el trabajo, reconocimiento personal, la posibilidad de conciliar la vida personal con el mismo, para ello, demandan horarios flexibles, descansos más prolongados, teletrabajo, posibilidades de cuidar su salud física y mental y ante todo el buen trato, dentro del ambiente laboral.
De cara a la globalización y la tecnología, el entorno laboral se mueve constantemente, vienen y van personas trabajadoras y en muchos casos cuesta mantenerlos fijos, de manera indeterminada y esto, a pesar de los atractivos paquetes salariales ofrecidos por las principales corporaciones, tanto nacionales como extranjeras. Y es que, como se indica, las personas -hoy en día- se cuidan del desgaste laboral; al ser testigos de que las generaciones antecesoras han sufrido mucho, consecuencia de una vida laboral, en muchos casos sin sentido.
En donde, merced a la fragilidad de las personas, tanto física como intelectual, no vale la pena, nacer solo para trabajar y al final, ni siquiera obtener una pensión, pues fatídicamente, mueren, por enfermedades como el estrés laboral, los accidentes y otros males más, que son producto de la falta del equilibrio que debe tener el ser humano.
El dilema de la calidad de vida frente a la compensación económica, está cobrando mucha relevancia, las personas trabajadoras, al momento de considerar un cambio laboral, están valorando la calidad de vida como el principal obstáculo para aceptar una oferta, desdeñando incluso las ventajas salariales ofrecidas.
Es por ello, que las empresas, deben tener estrategias para mitigar el desgaste laboral y no fomentar la movilidad, a fin de retener al mejor recurso humano productivo, promoviendo la flexibilidad laboral, tales como el teletrabajo y horarios flexibles, a fin de tener personas felices y leales, para que puedan no solo trabajar, sino gestionar mejor sus responsabilidades personales y profesionales.
Hay que -como otra maniobra empresarial- fomentar la cultura del reconocimiento, valorando los logros de las personas empleadas, a fin de motivarles y generarles satisfacción laboral, dentro de un entorno decente y formal. Con implementación -también- de iniciativas que promuevan la salud física y mental, mediante talleres de manejo del estrés, el fomento de las actividades recreativas y promoviendo el ejercicio y la sana nutrición, como forma de mantener a las personas trabajadoras de la mejor forma. Es que se debe tener dosis de realismo, entendiendo que las personas se cansan, por lo que hay que evitar la sobrecarga de tareas, a fin de mantener saludables.
En conclusión, para mantener poca rotación de las personas trabajadoras y retenerlas de manera indeterminada, hay que saber que hay factores más allá de la compensación meramente económica, es decir, también está el salario emocional, en donde la persona se sienta a gusto y feliz de pertenecer a determinada organización patronal. Es que el desgaste laboral (por ejemplo, el burnout laboral) junto con la búsqueda de una mejor calidad de vida (como parte natural y entendible) están motivando a los empleados a reconsiderar sus opciones laborales. Las empresas que deseen atraer y retener talento humano, deben reconocer la importancia de un entorno laboral saludable y equilibrado, implementando estrategias que promuevan el bienestar integral de su personal.
Eric Briones Briones
Doctor y Profesor en Derecho Laboral





































