Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 5 Noviembre, 2008

Un reto para los medios

Carlos Denton

Esta semana comienza el juicio del ex presidente Rafael Angel Calderón, y otros, en lo que se pudiera denominar “el caso Finlandia.” La forma en que se le dé cobertura a este juicio representa un reto importante para los medios nacionales de comunicación. La Constitución Política garantiza a todo habitante el derecho a un juicio imparcial y sin presiones de ningún tipo; deberían los medios tomar las medidas necesarias para dar cobertura a lo que acontece, pero sin llegar a conclusiones de ninguna índole. Ahora no es tarea de los comunicadores revelar pruebas, entrevistar testigos, y reproducir lo que consideran los “hechos.” Para eso están los fiscales.
Lástima que no existe un “ombudsman” en algunos de los medios nacionales, como lo tienen en sus planillas los periódicos y televisoras principales norteamericanos y europeos, y que este pudiera haber evaluado el manejo de la información de este caso cuando llegó a la atención pública hace más de cuatro años. Es posible que el ombudsman hubiera concluido que hubo una especie de frenesí entre los comunicadores, haciendo todo lo posible para condenar de una vez a los imputados.
Como buceador, he tenido la oportunidad de ver lo que pasa cuando desde un barco se echan tripas, molida u otra carne medio ensangrentada al mar —los tiburones llegan y se vuelven locos devorando la comida—. También se atacan entre sí, y el agua se vuelve agitada con tanto movimiento. En las afueras de los tribunales en octubre de 2004 se vivían escenas similares entre los comunicadores que cubrían los acontecimientos relacionados con “el caso Finlandia.” Esto no debe ocurrir ahora que se lleva a cabo el juicio, después de tanta demora.
El periodismo investigativo ha hecho contribuciones valiosas a la sociedad costarricense y no es la intención de este columnista minimizar su importancia —incluso hay casos donde malhechores importantes habrían evitado a la aplicación de la justicia si no hubiera sido por la atención puesta por los medios. Es más, sería peligroso para el bienestar de la nación si se reprimiera este tipo de investigación.
Es mi impresión que hay más énfasis en el encuentro de culpables, que en descubrir lo opuesto, en lo que es la práctica de este tipo de periodismo en Costa Rica. Ahora en Estados Unidos está de moda investigar la situación de algunos que han sido declarados culpables, y que están encarcelados. Los periodistas reinvestigan los hechos, y ya hay varios que andan libres, cuando las investigaciones de los comunicadores descubren que fue mal aplicada la justicia. No he visto aún ese tipo de reportes en los medios nacionales, que están más interesados en mandar personas a la prisión que lo contrario.
Se estima que el juicio de Calderón y los otros de este “caso Finlandia” podría tardar más o menos seis meses; es mucho tiempo para mantener la atención del público. El dicho de que “no hay escándalo en Costa Rica que dure más de tres días” podría aplicarse a este juicio. Quizás es mejor así y que la atención de los comunicadores pase a otros temas.
Pero cuando ponen la atención en el caso, sería importante que comprendieran su responsabilidad de reportar los acontecimientos de manera imparcial. Si no lo hacen, aparte de pisar los derechos de los imputados, estarían minando la credibilidad del sistema judicial nacional.

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