Ticos deben ¢1,1 billones en tarjetas de crédito
“A los entes bancarios también les preocupa esta situación, estamos en conversaciones con Sugef y otros entes públicos y privados para tratar de encontrar soluciones efectivas”, expresó Annabelle Ortega, presidenta de la Cámara de Bancos. Gerson Vargas/La República
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La deuda que mantienen los ticos en tarjetas de crédito alcanzó el 3,6% del Producto Interno Bruto (PIB) en enero anterior, es decir casi ¢1,1 billones.

La cifra representa un crecimiento del 24% con respecto al mismo periodo de 2016.

Actualmente circulan más de 2,4 millones de tarjetas de crédito en el mercado, 156 mil más que el año anterior; lo que se traduce en un incremento del 7% según el Ministerio de Economía, Industria y Comercio.

Pero no solo aumentó la cantidad de tarjetas en circulación, sino también los tipos de plástico, que pasaron de 453 en enero de 2016 a 470 al mismo mes de 2017.

Estas podrían ser algunas de las principales razones por las cuales el endeudamiento continúa creciendo.

El proceso de bancarización ha sido muy agresivo por parte de entidades financieras, tanto públicas como privadas, brindado facilidades para que las personas adquieran las tarjetas con pocos requisitos.

Destacan distintos seguros, programas de lealtad, financiamiento extra y servicios integrados; esto ha desembocado en que el saldo de deuda promedio por tarjeta de crédito circulante se acercara a los ¢450 mil en el primer mes de este año.

Las tasas de interés son un factor delicado en este panorama, ya que el promedio que se cobra a los tarjetahabientes varía desde un 23% hasta un 50% en colones; mientras tanto, siete de cada diez tarjetas cobran un interés superior al 40%.

En dólares, las tasas oscilan entre el 30% y el 38% de interés; sin embargo, dos de cada diez plásticos con fondos en moneda extranjera tienen una tasa anual menor, que va desde un 14% hasta un 29%.

“La situación es preocupante, el nivel de endeudamiento está creciendo aceleradamente, por eso estamos tratando de implementar programas que ya tienen organismos como la OCDE o el G20, pero es difícil asegurar que esta situación cambie pronto”, dijo Carlos Mora, ministro a.i. de Economía, Industria y Comercio.

Refinanciar las deudas o buscar alguna entidad que compre el saldo son otras alternativas para ordenar el crédito de aquellos usuarios con problemas de pago.

Con el refinanciamiento, el banco emisor de la tarjeta cancela el total de deuda, luego cobra al deudor esa suma como un crédito personal, con una tasa de interés menor pero con un plazo más largo, así la cuota mensual bajará y el cliente tendrá mayor liquidez.

“Ser ciudadanos financieramente responsables nos beneficia en nuestro ámbito personal y familiar, pero también si contamos con más ahorro y más inversión responsable, esto redundará en un mejor desarrollo como país”, expresó Annabelle Ortega, presidenta de la Cámara de Bancos.

Para las autoridades, la educación financiera se perfila como la principal solución a largo plazo para mitigar de alguna forma el crecimiento del endeudamiento, para ello es necesario aplicar convenios bilaterales con otros ministerios o entes financieros.

Los costarricenses deben evaluar de manera cuidadosa su grado de endeudamiento y los instrumentos financieros que utilizan para este fin, deben priorizar la realidad financiera antes que los lujos, agregó Mora.

También es importante considerar el costo de otras opciones de financiamiento antes de elegir endeudarse.

 

 
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