Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 27 Octubre, 2010


¿Renace el aislamiento de Costa Rica?

La historia de Costa Rica se ha caracterizado por periodos donde se retiran los habitantes al Valle Central, por lo menos psicológicamente, mirando hacia fuera muy poco, y otras épocas en que han buscado y jugado un papel de importancia regional en su cobertura. Desde luego, siempre ha habido en posiciones de importancia nacional campeones de la apertura, y otros del modelo de aislamiento.
La reacción visceral de varios de estos aislacionistas a un accidente aéreo reciente en el Aeropuerto Tobías Bolaños no se hizo esperar. Frente a una incapacidad del gobierno de controlar algunas actividades criminales que fueron reveladas por el percance, un viceministro declaró como solución al problema que había que obligar a todos los guatemaltecos y mexicanos a obtener una visa consular. Por supuesto que se entiende que si se tomara la medida, los dos países impondrán lo mismo a los costarricenses.
Si se acepta esta sugerencia y se implementa la visa, ¿por qué limitar la medida a Guatemala y México? ¿Por qué no imponerla a los panameños, los salvadoreños y a los mismos estadounidenses? También llegan criminales de esas naciones.
Quizás el argumento más importante en contra de esta propuesta es que los criminales no van a necesitar visa para entrar al país. Entrarán sin molestarse con los procesos migratorios o con documentos falsos. Entonces siempre llegarán los malhechores, pero la gente decente que normalmente llega de visita decidirá ir a otro lado donde no hay tanto enredo con el impacto negativo al sector turístico que seguro vendría.
Desde la década de los 80 el país ha logrado un crecimiento económico importante porque cuando hubo apertura en el comercio el costarricense descubrió su talento para exportar. Actualmente más del 75% de lo que se produce en el país se vende en el exterior. Para lograr estos tipos de ventas tienen que viajar los ticos a las otras naciones en busca de clientes, y, desde luego, los compradores tienen que viajar acá.
Comprendemos todos que hay que imponer visa consular a ciertos países, porque si no se hiciera habría un diluvio de inmigrantes disfrazados de turistas. Economías fracasadas como las de Cuba y Haití son dos ejemplos de naciones donde sí hay que pedir visa consular. Pero los socios del istmo centroamericano y de la República Dominicana tienen que poder viajar al territorio nacional con un mínimo de requisitos. Igual los mexicanos.
Uno de los factores que distinguen a los pasaportes del primer mundo de los del tercer mundo es que los portadores de los primeros pueden viajar a una gran gama de naciones sin tener visa. Los del tercer mundo siempre encuentran trabas y procesos engorrosos y parte del esfuerzo de un gobierno costarricense debería ser el de lograr que fueran aceptados los pasaportes nacionales en tantos países como fuera posible. Eso no se logra cuando se aplican antojadizamente visas a naciones amigas.
Los aviones que parten del Juan Santamaría llevan muchos pasajeros a Guatemala y México todos los días. Hacer turismo en ambos países sigue siendo agradable no obstante las noticias desagradables que se escuchan con frecuencia. Pero también hay muchos ejecutivos y ejecutivas que viajan allá para hacer negocios. El aislamiento propuesto solo va a perjudicar a los costarricenses y no debería ser implementado.

Carlos Denton
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