Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

Enviar
Miércoles 30 Marzo, 2016

 Si José María Figueres renuncia a la presidencia del partido, anunciando o no su precandidatura, obliga al partido a nombrar su sustituto


Pizarrón

¿Quién al frente de Liberación Nacional?

La Asamblea Nacional del Partido Liberación Nacional, del próximo sábado 2 de abril, acaparará toda la atención nacional, especialmente de los grupos políticos electorales, y de los analistas políticos de distintos signos y simpatías, porque en ella se definirá claramente si el presidente del partido, José María Figueres Olsen se retira de ese puesto para aspirar, con todo derecho, a la candidatura nacional de Liberación Nacional para las justas electorales de 2018.
Está claro que si no renuncia a la presidencia, y si no se modifica el estatuto del partido en ese sentido, no puede aspirar a la candidatura nacional.
Así el escenario de José María es el siguiente:
1. No renunciar a la presidencia del partido y desistir de la candidatura nacional para 2018, dejándole despejado prácticamente el terreno a Óscar Arias Sánchez, porque no hay otro, en Liberación Nacional, en su condición de expresidente de la República con posibilidad de la aspiración presidencial.
2. Renunciar a la presidencia del partido sin anunciar aún la precandidatura interna, para evitar ataques a su persona desde ahora por sectores opositores, especialmente externos a Liberación Nacional.
3. Renunciar a la presidencia del partido anunciando la precandidatura. Con esto rompe los fuegos electorales.
En este escenario arriesga que le quemen banderas por los ataques que se le hagan, pero despeja el terreno en 2017 de esos argumentos, como sucedió con el juicio de Chemise, en el que se le acusó en 1993 y del cual salió golpeado pero bien parado. Pero, se obliga a un proceso largo e intenso para lograr lealtades y adherencias internas en Liberación Nacional, para acercar a su candidatura sectores económicos, empresariales y sociales no liberacionistas, y limpiar el terreno en todo sentido, para enfrentar la posible convención con Óscar Arias.
Si José María Figueres renuncia a la presidencia del partido, anunciando o no su precandidatura, obliga al partido a nombrar su sustituto. ¿Quién?
Habrá novios y novias para ese puesto. Pero, ¿quién podrá mantener la unidad del partido, de los sectores hoy ligados a José María Figueres como a Óscar Arias? ¿Quién podrá afilar al partido y enfilar a sus bases y activistas hacia la campaña electoral de 2018, junto con el resto de la dirigencia liberacionista?
Francisco Morales Hernández, es a mi juicio, la persona, en esta situación en posibilidad y capacidad de asumir esa tarea.
Más de 50 años de militancia activa. Empezó su carrera política como dirigente juvenil, en la década de los sesenta, al lado de los grandes de Liberación, Pepe Figueres, Daniel Oduber, Francisco Orlich, Luis Alberto Monge. Diputado en 1966. Ministro en varias ocasiones de estos presidentes, cofundador de la Universidad Nacional y del Instituto de Estudios del Trabajo.
También acompañó en sus gobiernos a los expresidentes Óscar Arias Sánchez, José María Figueres y a Laura Chinchilla, así como a los candidatos liberacionistas Carlos Manuel Castillo, José Miguel Corrales y a los hermanos Araya Monge.
Ha estado vinculado al sector sindical, cooperativo, y solidarista, es impulsor del Sector de Economía Laboral y del Gran Parque del Bicentenario.
Político y académico, profesor universitario. De ideas socialdemócratas clásicas. Buen negociador e interlocutor político. Francisco le daría aire fresco a la dirigencia liberacionista.

Vladimir de la Cruz