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Jueves 4 Septiembre, 2014

Dos grandes bastiones son necesarios: la anticorrupción y el fortalecimiento de los generadores de riqueza


Presidente, no puede complacer a todos

No puedo juzgarlo por lo que se ha hecho hasta ahora, porque es muy poco el tiempo que lleva en ejercicio de su puesto, pero sí puedo juzgarlo por lo que plantea como acciones hacia adelante. Ya sabemos que este país ha sido y sigue siendo asaltado por la falta de moral y ética en la administración pública. Pero respetuosamente le digo: no pretenda utilizar sus pocos recursos de tiempo (menos de cuatro años) y de personal, para atacar todos los males de este país. La deplorable situación del país ha necesitado 30 años de irresponsabilidad para llegar a lo que estamos.
A mí me enseñaron siempre a evaluar la situación bajo el esquema de causa y efecto. Si la corrupción es la culpable del asalto de las arcas del gobierno, de la paupérrima infraestructura, de los contratos cargados de influencias, de los pésimos servicios de atención, de los excesos de consultorías innecesarias, de la evasión fiscal, del contrabando, de las pensiones exorbitantes, etc., etc.; está bien denunciarla. Pero lo más importante es que, de una vez por todas la Fiscalía actúe y haga su trabajo, porque les pagan por hacerlo bien hecho.


Tanta carencia de acciones correctas provoca más que desazón, provoca la perspicacia sobre lo que puede estar sucediendo. ¿Por qué tanta indolencia y desidia de este órgano encargado de buscar pruebas y llevarlas a juicio?
Podría decirse que la delincuencia, la pobreza extrema, la falta de trabajo, el subempleo, la reducción de la recaudación fiscal por baja en la producción nacional, etc., pueden deberse a que la corrupción ha desquiciado la moral de este país, pero principalmente se debe a que los administradores del Estado han sido incapaces de crear un esquema de soluciones para los problemas que enfrenta la empresa privada honesta que paga sus impuestos.
Como usted bien lo dice la riqueza solo puede ser creada por un crecimiento fuerte de este sector. Partiendo de este criterio, es prioritario sentarse a definir la matriz energética, e igualmente es necesario buscar acciones para detener la caída libre de la empresa privada en Costa Rica.
Sin este paso inicial e inevitable no puede pensarse en reducción de tarifas eléctricas y de combustibles; o en mayor cantidad de empleos, o en más ingreso por impuestos, que a su vez reducirán la brecha fiscal; o en más dinero para los más necesitados; o en menos delincuencia; o en más dinero para educación; o en cumplir con nuestra intención ambiental de reducir el consumo de combustibles fósiles, o en más turismo, o en fortalecer instituciones vitales como la Caja de Seguro Social.
Dos grandes bastiones son necesarios: la anticorrupción y el fortalecimiento de los generadores de riqueza, en el marco de un acuerdo nacional serán la llave no solo para su tiempo de gobierno, sino también para los siguientes gobiernos.
“Señor Presidente necesitamos disparadores de la economía y una focalización de los recursos de los cuales usted dispone, las siguientes acciones irán apareciendo a su debido tiempo, si la base de desarrollo es realizable y acorde con nuestra idiosincrasia”.
Al igual que a todos los costarricenses que votamos por usted, usted nos debe abonar a la cuenta del voto de confianza que le dimos en las urnas. Porque nosotros le depositamos un cheque con fondos de esperanza y confianza y lo menos que podemos esperar es la misma moneda.

Arnoldo Obando Hernández