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Martes, 11 de diciembre de 2018



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Políticos desesperados con bancos que piden cautela

| Miércoles 03 febrero, 2010



Políticos desesperados con bancos que piden cautela

Nueva York-Los políticos, que sienten la presión de los votantes indignados para que avancen en la reforma financiera, están impacientándose con los banqueros, que esperan llegar a una armonía global respecto de las nuevas reglas.
El elevado desempleo y el lento crecimiento económico, aunados al hecho de que los bancos informan sobre fondos multimillonarios destinados a bonificaciones, han intensificado la tensión desde que los líderes del Grupo de los 20 acordaron en septiembre analizar reglas globales sobre capital, liquidez y compensación.
Esa tensión llegó a los pasillos y las salas de reuniones de la conferencia anual del Foro Económico Mundial que se realizó la semana pasada en Davos, Suiza.
“Tenemos que mostrar resultados a corto plazo”, dijo Christine Lagarde, ministra de Finanzas francesa, en una entrevista en la conferencia poco después de presidir una reunión privada entre banqueros, políticos y reguladores.
Alistair Darling, ministro de Hacienda británico, Lawrence Summers, asesor económico de la Casa Blanca y Barney Frank, presidente de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, que estuvieron presentes en Davos, también expresaron su frustración.
“No tenemos años para resolver el problema”, dijo Darling a la prensa el 29 de enero en Davos. “Es necesario que se perciba cierta urgencia.”
Si bien los ministros de finanzas siguen apoyando los lentos intentos reguladores del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB por su sigla en inglés) y el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea -la instrumentación de cuyas recomendaciones sobre requerimientos de capital y apalancamiento no está prevista hasta fines de 2012-, en los últimos meses han tomado medidas para impulsar su agenda de reformas.
En diciembre, el gobierno británico que encabeza el primer ministro Gordon Brown impuso un impuesto del 50% a las bonificaciones por única vez, y el gobierno francés que dirige Nicolas Sarkozy dijo que impondría un gravamen similar. El presidente de los Estados Unidos Barack Obama dio a conocer el mes pasado sus planes de imponer un nuevo gravamen a los bancos más grandes y de limitar las dimensiones y la toma de riesgos con recursos propios de los grandes bancos.
El 29 de enero, Summers dijo en Davos que las nuevas propuestas formaban parte del “objetivo central (del gobierno) de limitar lo arriesgadas que se han vuelto esas instituciones”.
“Los políticos que la gente votó reflejan su estado de ánimo, ya se trate de Obama, de Sarkozy o de Brown con su famoso impuesto a los banqueros”, dijo durante una entrevista en Davos Anatoly Chubais, el máximo responsable ejecutivo de Russian Nanotechnologies Corp., controlada por el estado, y ex viceprimer ministro durante la gestión del extinto primer ministro ruso Boris Yeltsin.
“En líneas generales, fue una reacción adecuada por parte de los políticos. Es lo que se supone que deben hacer”, dijo. “Los banqueros se resisten y los políticos luchan con ellos”.
Los ejecutivos bancarios de Gran Bretaña y Europa usaron el foro para protestar por los nuevos intentos y dijeron que lo mejor es avanzar con cautela en lo relativo a reglas coordinadas en el plano global.