Todos los países del planeta están enfrentando el encarecimiento de los derivados del petróleo a consecuencia del cierre prolongado del estrecho de Ormuz y de la guerra entre los USA e Israel contra Irán .
Algunos países en Asia están al borde del colapso económico a causa de la carestía del energético principal para su producción industrial. Otros países como los europeos están siendo obligados a revaluar su política energética nuclear con el fin de no volver a vivir la situación actual.
Sin embargo nosotros aquí en Costa Rica, ni siquiera nos preocupa ni tocamos el tema del alza en el precio de la gasolina o del Diésel que ya supera los SEIS DÓLARES por galón o el equivalente a 745 colones por litro.
Sera quizás porque hemos estado viviendo una economía con inflación negativa, y esta alza en la gasolina contribuirá a devolver la inflación a valores positivos, lo cual para algunos es un giro obligatorio para nuestra macro economía.
El gran problema es que para el bolsillo de las familias ticas, este desembolso inesperado en combustibles será un duro golpe a los precios de la canasta básica, al gasto mensual y en esencia, para muchos más, a la supervivencia diaria.
Es por ello que considero que queramos o no, nos llego el momento de volver a hablar de descarbonización, de generación eléctrica con recursos renovables , de transición energética al auto eléctrico y a los autobuses eléctricos.
Tambien será obligatorio rediseñar el actual sistema regulatorio y tarifario para la instalación de miniplantas solares, mal llamadas DER en la ley 6099.
No es aceptable que de nuestros bolsillos paguemos las consecuencias de una guerra que no es nuestra pero que nos afecta económicamente como al resto del planeta.
Tenemos suficientes recursos naturales renovables nacionales como para continuar por un segundo siglo dependiendo del petróleo y de sus derivados importados.
Y la guerra que tenemos que librar para reducir nuestra dependencia y eventualmente lograr algún día, la independencia energética, no es una tarea a cargo del gobierno, de RECOPE o del ICE. Es una tarea en la que cada uno de nosotros tendrá que ser un soldado dando la batalla con nuestros propios recursos.
Nada seria mas solidario en estos momentos que liberar de las restricciones para instalar micro plantas solares a todas las viviendas rurales en el país, con el fin de reducir el costo de la factura
eléctrica mensual, y con ese ahorro financiar en alguna medida el incremento en el precio de la gasolina.
Nada seria mas solidario en estos momentos que permitirle a las familias y empresas que tengan la capacidad financiera para adquirir e instalar plantas solares y generar excedentes que al ser devueltos a la red a bajísimo precio, contribuyan con la reducción de tarifas para los vecinos que no tienen por el momento esos recursos económicos. Un kilovatio hora devuelto a la red, deberá ser utilizado por las distribuidoras y por el ICE, para reducir el monto y total de energía que se les carga a dichos vecinos.
Estamos ante una seria crisis energética actual y futura. No es aceptable que el monopolio de los energéticos siga a cargo del estado. Toda familia tica debería tener el derecho de generar su propia electricidad para autoconsumo y de ser posible, regalarles excedentes a sus vecinos .
Espero sinceramente que el recién iniciado gobierno comprenda el sufrimiento económico de toda la población y en especial la de los sectores de menores ingresos y tome este asunto mas en serio que cualquier otro y que mediante los decretos del caso, proceda a mitigar el golpe económico que estamos sufriendo todos los costarricenses.
Ricardo Trujillo Molina MScEE





































