Llegó diciembre, y con él, el momento de enfrentarse al gigante. En Costa Rica, el cierre fiscal no es un acto de sumisión, sino un acto de defensa económica.
Nunca se ponga como objetivo evadir impuestos, le puede salir más caro de lo que imagina. Más bien optimice al máximo para que el Gobierno reciba solo lo que le corresponde por ley y ni un colón más.
Si su empresa paga más de la cuenta por desorden o desconocimiento, ¡es dinero que está financiando obras que no llegan o que simplemente nunca vuelve a su caja!
Acá algunos consejos para asegurar que el Estado no lo agarre "mal parado" al final del año.
Defensa contable: cierre de filas contra el desorden. La única forma de parar un cobro excesivo es con la verdad de los números. ¡Ajuste sus defensas!
1. Inventarios: ¡No pague Impuestos por lo que ya no sirve!
Tributación asume que todo lo que está en su bodega vale oro. Es su deber demostrar lo contrario.
Si tiene mercancía dañada, obsoleta o sin salida, haga el conteo físico documentado y aplique el deterioro contable. No permita que su cálculo de impuestos incluya productos que no le generarán ni un cinco.
¡El Estado no debe lucrar con su mala suerte o con su inventario muerto!
2. Conciliación Absoluta:
Cada diferencia entre su banco y sus libros es un espacio donde la Dirección General de Tributación puede interpretar lo que quiera.
Concéntrese en las cuentas por cobrar incobrables. Demuestre que hizo lo imposible por recuperar el dinero y dedúzcalo (siempre con el debido proceso).
Si ya se gastó los recursos en intentar cobrar esa deuda (que es un gasto), no pague impuesto por un ingreso que nunca llegó.
¡El riesgo empresarial es suyo, no de la Hacienda Pública!
3. Activos fijos: exija su derecho a la depreciación total
El desgaste de su equipo y maquinaria es un gasto. Es un derecho del contribuyente reducir su base imponible por el uso de sus herramientas de trabajo.
Asegúrese de estar registrando el desgaste máximo permitido de cada equipo (computadoras, vehículos, etc.). La depreciación es su mejor aliado: es un gasto que le ayuda a pagar menos impuestos, ¡sin que usted tenga que sacar un solo colón de la caja hoy!
Y hablando de colones que salen de su flujo de caja, acá es donde se gana la batalla: demostrando que cada colón que salió de la empresa fue por un gasto necesario.
4. Gasto deducible: la máxima exigencia documental
No se conforme con la factura, ¡asegúrese de la pertinencia del gasto! Si la DGT le cuestiona un gasto, usted debe tener la prueba de su necesidad para generar ingresos.
¡Basta de abusos! Deje de meter gastos personales sin respaldo. Por el contrario, documente cada gasto legítimo. Si invirtió en capacitación, en consultoría o en reparaciones vitales, asegúrese de que la factura esté a nombre de la empresa y que el comprobante electrónico sea válido. ¡Si se gastó el dinero en el negocio, aproveche para deducirlo!
5. Adelanto estratégico
Si la proyección de utilidad es alta, el Gobierno ya está listo para "meter la mano". ¡No lo permita!
Adelante las compras necesarias de principios de año. Gaste ese dinero dentro del negocio en el período actual. Es una forma legal y ética de disminuir la base imponible que el Estado pretende gravar fuertemente. ¡Invierta su dinero en usted mismo (su empresa), no en el pago de impuestos!
6. Créditos fiscales: ¡Su dinero de vuelta ahora mismo!
Las retenciones que le hicieron o los pagos trimestrales que realizó son su dinero. No los deje perdidos.
Confronte los pagos a cuenta y los certificados de retención recibidos y exija su aplicación. Desaprovechar ese crédito significa pagar impuestos dos veces. ¡Exija que cada crédito se impute correctamente a su liquidación final!
Tener en orden la parte legal y administrativa es la mejor forma de evitar futuras multas desproporcionadas.
8. Respaldo documental:
Las autoridades tributarias operan bajo la premisa de "lo que no está documentado, no existe".
Su defensa es su archivo. Organice y resguarde digitalmente todos los comprobantes electrónicos y contratos por un mínimo de cuatro años. Si el auditor toca a su puerta, usted debe tener la respuesta lista; de lo contrario, el Estado interpretará el silencio como culpa.
9. Análisis de Precios de Transferencia: ¡Que el parentesco no le cueste multas!
Si le vende o le compra a una empresa relacionada, tributación lo está mirando de cerca.
Cualquier transacción entre relacionadas requiere un estudio de precios de transferencia. Además, si cumple con el umbral de 1.000 salarios base, es un gran contribuyente o una empresa en Zona Franca, debe completar la declaración.
Usted debe demostrar que la transacción se hizo a valor de mercado.
No permita que Hacienda le recalcule la utilidad asumiendo que usted está moviendo dinero artificiosamente entre compañías para evadir impuestos.
10. El reconocimiento del error: La operación de rescate final
Si su contabilidad es un desastre y es de los que tienen sus facturas en una bolsa plástica, ¡no se rinda! Aún hay tiempo de salvar gran parte de la situación.
Si hizo todo mal, lo peor que puede hacer es declarar mal.
Hable con su contador, el profesional tiene el tiempo y la capacidad para hacer una 'auditoría express' de sus documentos, reclasificar la mayor cantidad de gastos al período correcto, y aplicar el juicio contable necesario.
¡Mejor pagar honorarios por poner orden que pagar una multa millonaria por desorden!
El cierre fiscal es su momento de afirmar la soberanía de su negocio. La Ley del Impuesto sobre la Renta le otorga derechos de deducción.
¡Ejérzalos!
No deje dinero sobre la mesa por comodidad o miedo. Pague lo justo. ¡Y que el 2026 lo encuentre ordenado y listo!





































