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Los $170 millones que recibirá el Estado por la apertura celular, pueden permitir que todos los escolares de este país tengan acceso a Internet y a laboratorios de cómputo

Ni un solo escolar sin acceso a Internet

De cada dos niños que van a la escuela en Costa Rica, uno no tiene acceso a Internet. Sin embargo, esta situación podría cambiar.
Eso sí, se necesitaría una férrea voluntad y una estricta vigilancia para que los fondos que se destinarían a ello no se desvíen para absolutamente nada que no sea solventar esta necesidad. Es indispensable una adecuada ejecución del dinero.
Se trata de los $170 millones que recibirá el Estado por la apertura celular. Es decir, lo que se recaude por concepto de la venta de las licencias para operar en el mercado a las empresas que han entrado a este negocio.
Estos recursos económicos frescos pueden permitir que el 100% de los escolares de este país tenga el derecho a aprender valiéndose de la actual tecnología.
No poder hacerlo los coloca en una situación tan grave que afecta sus posibilidades de formación, los mantiene en desventaja y los deja fuera de posibilidades de insertarse adecuadamente luego en el mercado de trabajo. Es decir, que esto afectará toda su vida y el desarrollo del país en general.
Sería este un paso de mucha importancia para dotar al estudiantado escolar del país de los recursos que hoy se requieren para la educación. Esta debe ser objeto de un cambio profundo para formar estudiantes capacitados para las nuevas formas de producción del mundo actual, pero esto necesita el complemento del acceso a Internet y a laboratorios de cómputo adecuados para la investigación y el aprendizaje, entre otras cosas.
Hacemos votos por que, de utilizarse el dinero proveniente de la apertura celular para brindar acceso a Internet a todos los escolares de este país, se proceda con una cuidadosa ejecución del mismo, a fin de que los $170 millones rindan al máximo y la transparencia del procedimiento sea tal que nos sintamos satisfechos de lo logrado.
Los beneficios serán enormes para los niños que hoy no pueden disponer de Internet para estudiar, para las familias que sufren por esta circunstancia que viven sus hijos y para el país en general, que requiere de acciones como esta para preparar de forma adecuada a sus estudiantes y futuros trabajadores.


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