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Martes 6 Diciembre, 2011

La sostenibilidad fiscal

El proyecto de ley de Solidaridad Tributaria se fundamenta en una serie de conceptos que son deseables pero que resultan ser falsos.
La sostenibilidad fiscal es uno de ellos. Mediante una rápida lectura, nos encontramos con un proyecto que lo que pretende es simple y llanamente recaudar mayor cantidad de recursos, para que el Estado pueda hacerle frente a los gastos que necesita cubrir, dadas su estructura y circunstancias actuales.
El Gobierno ha demostrado su incapacidad para manejar un presupuesto equilibrado, lo cual se evidencia en los últimos tres años, 2010, 2011 y 2012, al aumentar los gastos excesivamente (50% en tres años, mientras que la inflación fue de un 5% anual).
Los ingresos fiscales bajaron porque bajó la inflación a un 5% desde 2009 y por la crisis económica, pero el Gobierno no parece haberse enterado de esta situación.
No existen disposiciones que permitan asegurar que tendremos “sostenibilidad fiscal”.
Nos encontramos casi todas las reformas orientadas hacia la recaudación y podríamos afirmar que ni una sola para el control del gasto.
Las disposiciones, para el control del gasto, que se esbozan en el proyecto, son las mismas que han utilizado todos los gobiernos desde hace muchos años. Entre esas medidas están el no crear plazas nuevas, no llenar las plazas que vayan quedando vacantes y solicitarles a los ministerios e instituciones que reduzcan el presupuesto para el año siguiente en un X%; todas medidas nefastas para la operación eficiente del Estado.
La crisis que enfrenta el Estado en estos años debe ser analizada conforme al entorno económico que vive el país; si en años anteriores a 2009 el Estado contó con recursos suficientes para cubrir los gastos y que le permitieron incluso amortizar deuda, ¿por qué ahora no estamos en capacidad de hacer lo mismo con la misma legislación?
En épocas de vacas flacas todos tenemos que ajustarnos el cinturón.
Todos sabemos que finalmente la economía del país logró una inflación de un dígito a partir de 2009 y que ha perdido el dinamismo que tenía en años previos, consecuentemente, estos dos factores representan las causas principales de que los ingresos del Estado no crezcan proporcionalmente en relación con el crecimiento normal de los gastos y, menos aún si continuamos aumentando los gastos como en años anteriores y si se incorporan nuevos programas de Gobierno.
Dadas todas estas circunstancias, el Gobierno debería dirigir su atención y emprender sus acciones en: 1. Hacer una Reforma del Estado, 2. Reactivar la economía y 3. Emprender acciones que minimicen la evasión.
Las acciones prioritarias que el Gobierno emprenda en estos campos, definitivamente le producirán mayores ingresos y una sensible disminución de gastos, que han sido aumentados excesivamente (800 mil millones en exceso de lo que sería razonable, en tres años).
En conclusión, la “sostenibilidad fiscal” es uno de los falsos conceptos en los que se fundamenta el proyecto y no pasa de ser una frase bonita para promover su venta.

Danilo Villalta Loaiza
Economista con énfasis en administración de negocios
Ex director general de Deloitte