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Jueves 14 Mayo, 2009

La Unión Europa celebra con el mundo entero un año más de su fundación

"No estamos formando coaliciones de Estados, unimos personas". Estas históricas palabras de Jean Monnet, uno de nuestros padres fundadores, expresan en una frase lo que la Unión Europea ha logrado en las últimas décadas. Solo 20 años atrás, la cortina de hierro dividió al pueblo y corrió como una cicatriz en toda Europa. Hoy, tenemos una Europa donde una Unión de ciudadanos han decidido, por su propia voluntad, construir un futuro común, basado en el imperio de la ley, con un mercado interior consolidado y la supresión gradual de las fronteras internas.
Lo que hemos hecho para nosotros como la consolidación de la democracia para millones de personas queremos compartirlo con otros. En la Unión Europea el poder de transformación es una fuerza importante para la consolidación democrática y el progreso económico de los países.
En el último año hemos establecido la Unión para el Mediterráneo con nuestros socios mediterráneos con la que podemos gestionar beneficios concretos para los ciudadanos de la región. Del mismo modo, hemos propuesto una nueva y ambiciosa asociación oriental con el fin de llevar un mensaje de solidaridad duradera, con el adicional apoyo tangible al proceso democrático y a las reformas orientadas al mercado y la consolidación de los socios y la integridad territorial del Estado.
Estos cambios ofrecen nuevas oportunidades, pero también nuevas responsabilidades para nuestros socios y para una Europa unida mundialmente. En el verano pasado el conflicto en Georgia y en la disputa por gas entre Rusia y Ucrania, puso de manifiesto que la Unión puede ser un garante de la estabilidad, la libertad y la seguridad en nuestro mundo globalizado.
Estamos asumiendo un desafío al tratar de construir un consenso mundial para hacer frente a los problemas que todos enfrentamos. Esto es particularmente cierto en la búsqueda de una respuesta global a la actual crisis financiera y económica. La Unión Europea no solo se ha convertido en uno de los motores en el G20, que reúne a todos principales actores mundiales y regionales, también en modelo para una respuesta global que se tradujo en el más ambicioso de estímulo para impulsar la economía mundial y volver a dar forma a nuestro mundo globalizado.
Esta crisis es también una oportunidad, para entender sobre la necesidad de encontrar soluciones globales a problemas que nos afectan a todos. Por lo tanto, hemos acordado trabajar con nuestros socios del G20 para un avance en Doha, el cambio climático y seguridad energética, así como dar nuestra ayuda anticipada a los países en desarrollo más afectados por la caída de los ingresos de exportación.
En esta lógica de solidaridad y hermandad estamos, la Unión Europea y América Central, listos para alcanzar un Acuerdo de Asociación que se convertirá en un elemento motor al servicio de nuestros valores en la escena mundial, particularmente el multilateralismo en las relaciones internacionales y la cohesión social.
Como socios responsables y a las puertas de la firma del Acuerdo vamos a ver el año 2009 como un momento importante en la historia de nuestras relaciones para trabajar juntos y hacer frente a los desafíos planteados por la crisis financiera y económica

Benita Ferrero-Waldner
Comisaria de Relaciones Exteriores