Silvia Leiva Gerente de Auditoría de Grant Thornton
Ante un panorama empresarial cada vez más influenciado por los avances tecnológicos y la automatización de procesos, la inteligencia artificial (IA) ha venido abriendo paso en la evolución de las finanzas y la contabilidad, impulsada por la capacidad de aportar eficiencia en los procesos clave e innovar la forma tradicional de hacer negocios.
La inteligencia artificial (IA) se refiere a una amplia gama de tecnologías que, en esencia, imitan capacidades cognitivas similares a las humanas. Existen varios tipos de IA entre los que destacan la IA generativa (GenAI). GenAI es un subconjunto del aprendizaje profundo basado en tecnología probabilística que puede crear contenido, incluyendo texto, imágenes, audio o video, según las indicaciones del usuario. GenAI crea respuestas mediante algoritmos que suelen entrenarse con información de código abierto, como texto e imágenes de internet.
Las tecnologías GenAI abarcan desde chatbots, como ChatGPT y Copilot, hasta software con un componente GenAI. Al desarrollar e implementar GenAI, lo más común es comenzar con un modelo base (por ejemplo, Chat GPT-4); sin embargo, una entidad también puede ampliar el modelo con su propia información mediante ajustes finos y otros enfoques.
La IA en los negocios, consiste en la implementación de tecnologías avanzadas que involucran la simulación de tareas basadas en aprendizaje, toma de decisiones y resolución de problemas, lo cual permite optimizar diferentes áreas operativas en una empresa. En contabilidad, la adopción de tecnología basada en IA ha marcado grandes ventajas competitivas al potenciar la eficiencia en los procesos financieros, otorgando a su vez mayor precisión y reducción de errores.
A continuación, se describen cinco de las principales oportunidades que la Inteligencia Artificial puede aportar en los procesos contables:
- Precisión de la información y reducción de tiempo
La AI permite la automatización de tareas repetitivas que consumen tiempo, como el procesamiento de datos, registro de asientos contables rutinarios, conciliación de cuentas, generación de informes, entre otros. Los aplicativos basados en AI permiten realizar de manera eficiente estas tareas, optimizando el tiempo y reduciendo el margen de error, lo cual permite a las empresas enfocar sus recursos humanos en actividades más estratégicas.
- Análisis de datos avanzados
El uso de algoritmos avanzados abarca el procesamiento de altos volúmenes de datos, permitiendo a los profesionales financieros obtener información valiosa relacionada tendencias históricas y predicción de tendencias futuras que son difíciles de determinar de forma manual, lo cual aporta mayor precisión en la planificación financiera, incluyendo el análisis de escenarios e identificación de riesgos.
- Mejorar la eficiencia de los procesos
La automatización de procesos genera mayor eficiencia operativa, lo cual a su vez reduce los costos asociados a errores humanos, así mismo, aumenta significativamente la productividad ya que se evita el desperdicio de recursos.
- Herramienta de control financiero
El análisis y la conversión de datos mediante IA constituye herramientas más precisas de control financiero ya que proporcionan oportunidades en la medición de rendimiento, previsión y planificación financiera, administración de riesgos y detección de anomalías, lo cual brinda un apoyo importante en la toma de decisiones más informadas.
- Ventajas competitivas
La innovación que aporta el uso de tecnologías basadas en AI se convierte en una ventaja competitiva que brinda la posibilidad de impulsar el crecimiento de los procesos financieros orientado al cumplimiento de los objetivos empresariales, aportando eficiencia y un enfoque integral en el manejo de información.
La IA está transformando los procesos contables y el análisis de las finanzas empresariales, convirtiéndose en un aliado en la eficiencia y precisión de la gestión financiera. Si bien existe una amplia ventana de oportunidades, la implementación de la IA en los procesos contables requiere una planificación cuidadosa que logre una integración estratégica con las herramientas financieras existentes.
La IA es tan buena como la información que se pone en ella, y si la información es incorrecta, no se utilizará de manera efectiva. Tener una base de conocimiento fundamental será crucial para permitirnos usarla de manera efectiva.





































