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Viernes 8 Marzo, 2013

¿Será que estamos trabajando las familias como casos individuales? Esto podría estar provocando que hombres y mujeres busquen ayuda, pasando de un sector a otro sin lograr lo que necesitan


¿Especialización o integración de la familia?

Actualmente nuestro país cuenta con instituciones del Estado y organizaciones no gubernamentales que brindan servicios a mujeres, hombres, niños, niñas, adolescentes y al adulto mayor.
Lo hacen de forma directa o indirecta por medio de programas, orientación y otros, con el objeto de buscarles la asistencia necesaria para que logren sobrevivir a los problemas familiares que genera la violencia.
Lo anterior nos lleva a intentar el rescate de la palabra familia, que se encuentra dormida, muchas veces producto de hogares desintegrados donde la comunicación es parte del pasado.
Pero esta falta de comunicación la encontramos también en el ámbito gubernamental y no gubernamental, cuando se trabaja por separado con personas que muchas veces solo arrojan una estadística, que se asemejan unas con otras.
¿Será acaso que todos están trabajando las mismas familias como casos individuales?
Lo anterior podría estar provocando que muchas veces esos hombres y mujeres busquen incansablemente ayuda, pasando de un sector a otro sin lograr lo que verdaderamente necesitan.
Es importante encontrar un instrumento que nos permita integrar a la familia, para no visualizarla solo como los problemas que tiene un hombre o una mujer.
Pareciera urgente tener que pensar en un expediente familiar, al que puedan tener acceso los diferentes grupos de apoyo mediante normativa especial.
La mismas debería contar con que la confidencialidad juegue un papel importante para proteger al grupo familiar.
Esto a la vez permitiría al Estado, en estos momentos de crisis financiera, establecer alianzas estratégicas para atender a los grupos que se encuentran con dificultades.
De ese modo, el país dejaría de tener esa población flotante que busca por todos partes ayuda y muchas veces queda atrapada por la burocracia, sufre más deterioro y sobre todo deja de creer.
¿Es la especialidad lo que necesitamos o es la integración de la familia? ¿Creemos en la comunicación o somos detractores de la misma?
Son cuestionamientos que muchas veces debemos analizar para encontrar soluciones a corto plazo, el tiempo pasa y nos deja su huella, cada día más profunda.
Creo que si muchos nos remontamos al pasado nos visualizamos en nuestros hogares, compartiendo nuestras experiencias del día y donde se nos reforzaban los valores.
Esa familia que es soporte inquebrantable en la cultura latina.
En su seno nos educábamos, muchas veces con regaños pero que fortalecieron nuestros principios y forjaron ciudadanos de trabajo y ética.
Esto se está deteriorando mucho porque para que sea sostenible se necesitan familias unidas y compartiendo el día a día, así como grupos de soporte unidos sin importar si son del Estado o no, juntos, reconstruyendo familias.
Olga Marta García Arguedas
Jefatura de Operaciones
Sistema de Emergencias 9- 1- 1