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Lunes, 10 de diciembre de 2018



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Engagement: compromiso en dos direcciones

Melissa González [email protected] | Jueves 16 octubre, 2014

El orden de los factores altera el producto. Como en el caso de la confianza, primero hay que darla para luego recibirla.


Engagement: compromiso en dos direcciones

La fidelidad “de” nuestros colaboradores es el resultado de la lealtad “a” los trabajadores

El compromiso, lo que conocemos como engagement, es la consecuencia de una serie de políticas y prácticas de la organización que se refiere a la implicación emocional del personal con el proyecto de la conducción.
Podría entenderse entonces, como la decisión personal y voluntaria de un colaborador de alinearse con los objetivos de la empresa en la cual da voluntariamente más de sí.
El orden de los factores altera el producto. Como en el caso de la confianza, que primero hay que darla para luego recibirla, es la conducción la que tiene que estar comprometida con su gente, para luego recibir el alineamiento y la implicación del personal.
Hay muchas maneras de demostrar que alguien me importa, pero si no lo creo o siento de verdad será difícil sostenerlo en el tiempo.
Por eso en las organizaciones, más allá de los líderes de turno, se definen políticas y estrategias que moldean la cultura de cómo se hacen las cosas acá, cómo tratamos a nuestra gente y cómo nos importa que se sientan tratados.
Un trabajador engaged es una persona que está motivada y comprometida con su trabajo y muchas veces actúa de una forma que va más allá de lo esperado, el famoso “extra mile” o esfuerzo adicional.
Antes de acusar, enjuiciar y condenar a las nuevas generaciones (Millenials e Y) porque “no están comprometidos”, debemos entender que su conducta es el síntoma, resultado de nuestras acciones.
Como líderes tenemos que abrirnos a conocer a estos nuevos trabajadores, liderarlos a su medida y hablarles en su idioma, ya que lamentablemente nuestros días tienen una fecha de vencimiento más cercana que la de ellos; somos nosotros los que debemos adaptarnos rápidamente.
Los colaboradores considerados engaged son aquellos que trabajan con pasión y sienten una profunda conexión con la empresa. Ellos aportan innovación y mueven a la organización a evolucionar, según Gallup.
En tiempos de incertidumbre, quienes están abiertos al cambio y al aprendizaje serán los dueños del futuro.
La innovación y la creatividad vienen de las personas con modelos de gestión participativos, en los que la concurrencia de todos propicie mejores ideas que la individualidad.
Bill Clinton, expresidente de Estados Unidos, afirma que el liderazgo es “saber unir a la gente en la búsqueda de una causa común, desarrollar un plan para lograrlo y adherirse a él hasta alcanzar el objetivo”.
Es decir, que si no sabemos alinear a nuestra gente para el logro de los resultados deseados, el problema es nuestro y no de las nuevas generaciones. Es nuestro deber y responsabilidad lograr la manera de relacionarnos, ya que solo así podremos alcanzar nuestros objetivos.

Marco Arru
Director y consultor en Comunix
Especialista en comunicación organizacional
[email protected]