La reciente aprobación del Marco Estratégico para América Latina y el Caribe de la OCDE, presidida por Costa Rica en junio de 2025, marcó un hito en la relación de la región con este organismo internacional.
Para el país, representa no solo una oportunidad de consolidar su rol como puente entre la Organización y América Latina, sino también un espacio privilegiado para alinear las políticas nacionales con estándares globales de desarrollo, sostenibilidad e innovación.
En entrevista con La República, Elías Soley, embajador de Costa Rica ante la OCDE, explicó cómo este nuevo marco puede traducirse en beneficios concretos para el país en áreas como la atracción de inversión extranjera, la diversificación productiva, la transición energética y la cooperación regional.
Asimismo, detalló las recomendaciones de la Organización para enfrentar desafíos históricos como la informalidad laboral, la burocracia estatal y la necesidad de generar empleos de calidad.
¿Qué oportunidades concretas abre para Costa Rica el nuevo marco estratégico de la OCDE para América Latina y el Caribe aprobado en junio de 2025?
La aprobación del Marco Estratégico para América Latina y el Caribe en junio de 2025 durante la reunión Ministerial de la OCDE que presidió Costa Rica, representa un hito en la relación de la región con la OCDE.
Para Costa Rica, este instrumento abre la posibilidad de consolidar su papel como puente entre la Organización y América Latina y el Caribe, un rol que ha cultivado desde su proceso de adhesión.
El Marco permite alinear el trabajo de la OCDE con las prioridades de la región, asegurando que los programas respondan a realidades locales.
¿Cómo podría Costa Rica aprovechar su liderazgo en sostenibilidad y transición energética para atraer inversión extranjera bajo los estándares de la OCDE?
Costa Rica ha construido una sólida reputación internacional como líder en sostenibilidad, energías limpias y descarbonización.
En el marco de la OCDE, estas credenciales adquieren aún mayor relevancia, ya que permiten al país presentarse como un destino confiable para inversiones que buscan cumplir con estándares ambientales, sociales y de gobernanza.
La atracción de inversión extranjera puede apoyarse en marcos regulatorios transparentes, en la seguridad jurídica que ofrece la pertenencia a la OCDE y en la promoción de proyectos innovadores que apoyen objetivos de sostenibilidad y transición energética.
De esta manera, Costa Rica puede conjugar la inversión extranjera directa con su visión de desarrollo sostenible, generando empleos de calidad y nuevas oportunidades de negocio compatibles con los compromisos climáticos y ambientales globales.
Ser parte de la OCDE ha sido un paso estratégico para Costa Rica.
¿De qué manera las recomendaciones de la OCDE sobre productividad e innovación pueden aplicarse para diversificar la economía costarricense más allá del turismo y la exportación de materias primas?
El Estudio Económico de la OCDE 2025 señala que, si bien Costa Rica ha logrado avances importantes gracias al turismo y a sectores estratégicos como el de dispositivos médicos, su economía sigue siendo vulnerable por la alta dependencia de actividades tradicionales y exportaciones de materias primas.
Para diversificarla, la OCDE recomienda fortalecer la productividad e innovación mediante una mayor inversión en investigación y desarrollo (I+D), un uso más estratégico de la educación técnica y universitaria alineada con las demandas del mercado, y el impulso a la digitalización en todos los sectores productivos.
Asimismo, sugiere fomentar la innovación en pequeñas y medianas empresas, que suelen quedar rezagadas, mediante acceso a financiamiento, incentivos fiscales y programas de transferencia tecnológica.
El informe también destaca la necesidad de reducir trabas regulatorias y simplificar trámites.
¿Qué políticas podría adoptar Costa Rica, inspiradas en la OCDE, para combatir la informalidad laboral y mejorar la calidad del empleo?
La OCDE nos lo ha manifestado en diversas revisiones, que uno de los principales desafíos que enfrenta Costa Rica es la persistencia de altos niveles de informalidad laboral.
Recientemente, el Estudio Económico de la OCDE 2025 recomienda una reducción gradual de las cargas patronales para acercarlas al promedio de la OCDE, con incentivos específicos para que las pequeñas y medianas empresas formalicen a sus trabajadores.
Asimismo, el informe recomienda simplificar trámites administrativos, revisar la estructura de las contribuciones que hoy financian múltiples instituciones, y reforzar la fiscalización laboral y tributaria.
Un componente clave es ampliar el acceso a servicios de educación temprana y cuidado infantil, lo que facilitaría la participación de más mujeres en el mercado laboral formal.
Resulta igualmente prioritario alinear los programas de educación técnica y profesional con las demandas del mercado laboral.
Grandes lecciones
¿Cómo puede el país utilizar la copresidencia del Programa Regional para fortalecer la cooperación con otras naciones latinoamericanas en materia de educación y desarrollo tecnológico?
La co-presidencia, junto a Uruguay del Programa Regional para América Latina y el Caribe, constituye para Costa Rica una plataforma estratégica para diseñar e impulsar el plan de implementación del Marco Estratégico para América Latina y el Caribe, el cual nos va a permitir profundizar la cooperación regional en áreas y sectores clave para América Latina y el Caribe.
Además, puede impulsar las contribuciones de la OCDE a la visión regional al integrar las mejores prácticas globales en las reformas regionales, fomentar el aprendizaje mutuo y ampliar las alianzas.
¿Qué lecciones de gobernanza digital propuestas por la OCDE podrían ayudar a Costa Rica a reducir la burocracia y aumentar la transparencia en sus instituciones públicas?
La agenda de gobierno digital ofrece lecciones clave para Costa Rica en su esfuerzo por reducir la burocracia y aumentar la transparencia.
Entre ellas destaca la necesidad de avanzar hacia la interoperabilidad entre sistemas institucionales, la simplificación de trámites en línea y el uso estratégico de datos abiertos para fortalecer la rendición de cuentas. Al adaptar estas buenas prácticas, el país puede consolidar un Estado más ágil y centrado en el ciudadano, disminuyendo los costos de transacción para empresas y personas, a la vez que se promueve la transparecncia y confianza.
¿De qué forma puede Costa Rica integrar la acción climática regional impulsada por la OCDE para reforzar su papel como referente en protección de la biodiversidad?
El país puede liderar la creación de iniciativas conjuntas de resiliencia climática, corredores biológicos transfronterizos y proyectos regionales de financiamiento verde, economía circular, economía azul en coordinación con otros Estados de América Latina y el Caribe. Esta visión regional no solo consolida el papel de Costa Rica en la agenda ambiental global, sino que también fortalece la cooperación y posiciona a Latinoamérica como una región clave en la protección de bienes públicos globales.