El IVA y las inversiones
Más temprano que tarde, el actual impuesto de ventas será reformado dando paso a un impuesto al valor agregado que, según l...
Actualmente, en el esquema de imposición sobre el consumo del impuesto general sobre las ventas, solo los servicios expresamente señalados en la ley se encuentran sujetos al cobro del impuesto, por lo cual, el resto de servicios, como el caso de los servicios de salud y educación privada, no se encuentran sujetos. Lo anterior implica que, aquellas empresas que desean implementar dentro de sus operaciones un nuevo servicio, hoy no sujeto al impuesto de ventas, no se preocupan en el impacto que el impuesto generaría en el precio de su servicio.
No obstante, parece ser que hoy se vuelve necesario plantearse la necesidad de que, en el análisis de la inversión y sus variables, tomen como supuesto que el servicio que van a brindar se encontrará sujeto al pago del impuesto al valor agregado, lo cual a todas luces, será determinante en el precio proyectado del mismo.
Más allá de la viabilidad que pueda tener un proyecto de reforma fiscal en el escenario actual (llevamos años archivando propuestas) e independientemente de quien conquiste Zapote el próximo año, se decantará por presentar a la corriente legislativa una reforma fiscal que le aliviane el déficit fiscal que crece día a día (esperemos acompañado de medidas de control del gasto), y que incluirá, sin espacio a dudas, el impuesto al valor agregado, gravando todos o al menos la mayoría de servicios, tal vez, con una leve diferencia en la tarifa, dependiendo de la presión que genere cada sector.
Así las cosas, no está de más que las inversiones en prestación de servicios que se tengan proyectadas, contemplen un escenario con el IVA, para que ante una eventual reforma, no los tome por sorpresa.
Lic. Felipe Guevara L.
AFC