Hace un tiempo participé como invitado durante varios días en un evento sobre Liberalismo Clásico en el Instituto Estadounidense de Investigación Económica o American Institute for Economic Research, ubicado en Great Barrington, Massachusets, Estados Unidos. El Instituto es conocido por sus siglas como el AIER y su fundador fue el economista Edward C. Harwood.
El primero en hablarme de ese Instituto fue el empresario alemán y estadounidense Franz Meier, quién ahora vive parte del año en su finca ubicada junto al Lago Arenal de Costa Rica. El me recomendó con el AIER y la Sociedad Bastiat que entonces tenía capítulos en muchos países de mundo. Y un día terminé reunido en una Cumbre de Directores de Capítulo de la Sociedad Bastiat en el precioso campus de Great Barrington.
El director de programas era el empresario Brad Devos y en el evento aprendimos mucho de John Locke, Adam Smith, Federico Bastiat, Carl Menger y Edward Harwood. Yo aproveché la estadía para obsequiar a la biblioteca del centro uno de mis últimos libros publicados.
En medio de un clima de otoño y en la antigua casona de Great Barrington me alojaron en una elegante habitación donde encontré interesantes libros tales como: The Harwood Reader, la Contrarrevolución de Harwood y la Biografía de Harwood. Así me fui enterando que Edward C. Harwood había sido el fundador del Instituto Estadounidense de Investigación Económica en el año 1933, posiblemente el primer centro independiente y sin fines de lucro en los Estados Unidos. Dicho tanque de pensamiento y de investigación se especializaba en economía con una orientación liberal clásica. Este centro es también el dueño del American Investments Services Inc. Con fondos de $285 millones de dólares en 2020.
El AIER es también miembro de la Red Mundial Atlas que tiene la sede en Virginia, muy cerca de la ciudad de Washington D.C. El presidente del Instituto es Will Ruger desde 1922.
Quedé muy agradecido con la invitación del AIER, especialmente porque me permitieron entrar en conocimiento de la obra de muchos autores, especialmente de su fundador y mentor.
Edward C. Harwood fue un economista estadounidense autodidacta, filósofo de la ciencia y asesor de inversiones. Representó puntos de vista alternativos y críticos al pensamiento reinante y hegemónico de John Maynard Keynes y sus discípulos como Alvin Hansen, conocido como el Keynes de los Estados Unidos de América.
Yo desde luego he escrito con mucho respeto sobre Keynes pero me pareció muy interesante y disruptivo que un economista estadounidense de aquellos tiempos haya disentido de sus tesis a la altura de la década del veinte y el treinta del siglo pasado.
El disidente Edward C. Harwood nació en Cliftondale, cerca de Boston, Massachusetts, Estados Unidos, el 28 de octubre de 1900, es decir al amanecer del siglo XX.
En 1920 se graduó como Ingeniero Militar en West Point, su Alma Mater y luego obtuvo dos maestrías, una en Ingeniería Civil y otra en Administración de Negocios en el Instituto Politécnico Rensellaer. Se desempeñó también en las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos y nada menos que en el MIT.
Harwood fue un expositor muy popular sobre temas de la inflación monetaria y un autor de numerosos artículos que se publicaron en periódicos y revistas de la época. Algunos de ellos predijeron la gran depresión de 1929.
Publicó libros tales como “Causa y control del ciclo de negocios” en 1932, “Qué significa para usted la inflación y la devaluación?” en 1934 y “Reconstrucción de la Economía” en 1955.
También creó la Fundación Progreso, la cual tiene actualmente su sede en Zurich, Suiza y está dedicada a la investigación sobre los temas del progreso humano.
En la década del cincuenta estableció el Consejo de Investigación de la Conducta.
Vivió la mayor parte de su vida en Great Barrington, Massachusetts, dedicado a la investigación económica y al asesoramiento en inversiones.
En general fue un promotor de las libertades individuales, de la libertad de mercado, de los derechos de propiedad, de la santidad de los contratos y del gobierno limitado.
Escribió mucho sobre la crisis de 1929, la inflación, la economía de mercado y el dinero sólido. Asimismo sobre la manipulación de los Bancos Centrales por parte de los gobiernos y del dinero por parte de los Bancos Centrales.
Se opuso y fue crítico del pensamiento y las políticas públicas de John Maynard Keynes, Paul Samuelson, John Kenneth Galbraith y Alvin Hansen, conocido como el Keynes de los Estados Unidos de América.
Se le señaló influencias de Henry Hazlitt, John Dewey, William James y Gottfried Haberler.
Algunos analistas le llamaron “el George Washington del moderno movimiento del dinero sólido”. Le preocupó enormemente el tema de un dinero cada vez más minado por la inflación según lo cual “cada vez vendo más pero la plata me rinde menos”.
Se casó dos veces, primero con Harriet Haynes y luego con Helen Fowle, con las que tuvo una numerosa descendencia de hijos, nietos y bisnietos.
Edward C. Harwood falleció a los 80 años en Montecito, California, el 16 de diciembre de 1980.
Junto con el AIER heredó la Biblioteca E.C. Harwood que hoy está al servicio de estudiantes, académicos e investigadores económicos, los cuales buscan respuestas económicas en medio de las altas tasas de inflación generadas por las políticas públicas keynesianas y neokeynesianas que Harwood siempre adversó durante la mayor parte del siglo XX.


































