Alberto Cañas

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Miércoles 12 Agosto, 2009


CHISPORROTEOS


Es muy interesante el nuevo idioma castellano que nos están recetando y quien quita si no imponiendo, ciertas abnegadas personas que no distinguen entre el género gramatical y el género biológico, suponiendo a lo mejor que las sillas son para que se sienten las mujeres y los sillones para que nos sentemos los varones. Aunque lo que más les satisfaría sería irse a vivir a Miami, ya que el idioma inglés carece de género gramatical, creo sin embargo que debemos aprestarnos a introducir ciertas modificaciones en la literatura y en general en todo lo que se ha escrito y publicado en español en los diez siglos que nuestra lengua tiene de existencia. Abro la marcha ofreciendo una traducción de nuestro Himno Nacional al Nuevo idioma, advirtiendo que aproveché para introducirle una actualización que no es de orden lingüístico. Aquí va.

Noble Patria: tu Hermosa bandera
expresión de tu vida nos da:
Bajo el límpido azul de tu cielo
blanca y pura descansa la paz.

En la lucha tenaz de fecunda labor
que enrojece del hombre y de la mujer la faz,
conquistaron tus hijos y tus hijas, labriegos
sencillos y labriegas sencillas,
eterno prestigio, estima y honor.

¡Salve, oh tierra gentil, salve oh madre y padre de amor!
Cuando alguno o alguna pretenda tu gloria manchar,
verás a tu pueblo valiente y viril
la tosca herramienta en arma trocar.

¡Salve, oh Patria! Tu pródigo suelo
dulce abrigo y sustento nos da.
Bajo el límpido azul de tu cielo
vivan siempre el trabajo y el Premio Nobel de la paz.

El asunto queda ahora en manos de los compositores, que verán como adecúan la partitura de Manuel María Gutiérrez a las exigencias de la nueva lengua castellana.