Enviar

China ofrece a los países de América Latina y el Caribe un mercado de gran potencialidad para sus productos de exportación, tanto de bienes como de servicios, lo que ha sido poco explotado hasta ahora

China y nuestras opciones

Es imprescindible que Costa Rica aproveche la creciente importancia de Asia, y de China en particular, en su entorno económico internacional.
China, ese socio comercial poco explotado hasta el momento, ha ingresado rápidamente al grupo de las mayores economías del mundo al ocupar en poco tiempo el cuarto lugar en importancia después de Estados Unidos, Japón y Alemania.
Con sus altas tasas de crecimiento los chinos están apuntalando los frágiles equilibrios mundiales y mantienen una demanda cuantiosa y creciente de los productos básicos. Esto ofrece a los países de América Latina y el Caribe un mercado de gran potencialidad para sus productos de exportación, tanto de bienes como de servicios, lo que ha sido poco explotado hasta ahora por la región.
Sin embargo, la aceleración experimentada por su ya boyante economía advierte sobre el riesgo de un crecimiento desbocado, alimentado por su enorme superávit comercial, lo que genera justificadas presiones para una mayor apreciación del yuan.
Entre 1990 y 2007 los intercambios comerciales de los países de América Latina y el Caribe con China e India han crecido de manera considerable, sobre todo en el último quinquenio. Los principales países que exportan hacia China son Brasil, Chile, Argentina, Perú y México (por orden de importancia).
La relación comercial de América del Sur con China es complementaria, es decir, existe un comercio inter-industrial en el que la región exporta productos primarios e importa manufacturas. Pero por otro lado el intercambio con América Central es muy asimétrico: la participación de China en las exportaciones totales de la región son en especial insignificantes.
Para Costa Rica y el resto del Caribe representa todavía un mercado poco explotado pero creciente.
Nuestro país debería, entonces, fortalecer los vínculos comerciales buscando mayor complementariedad productiva estableciendo alianzas comerciales y tecnológicas.
Es preciso desplegar esfuerzos para que esta subregión tenga un comercio intra-industrial más intenso con China lo que le brindará nuevas rutas de acceso a estos mercados asiáticos, propiciando la incorporación de nuevas tecnologías, en lugar de competir cara a cara en mercados, como Estados Unidos.
Finalmente, se deberían aprovechar las oportunidades que ofrecen países como China para incorporarse a las cadenas de producción y distribución. Una forma de lograr esto es la búsqueda de acuerdos comerciales con ese país. En ese sentido, el acuerdo que se negocia anticipa resultados promisorios, pero estos requieren una mayor profundización y alcance.
Ver comentarios