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Nunca hasta el momento ha sido prioridad hacer los cambios estructurales necesarios para mejorar el clima de negocios

Cambios estructurales siguen pendientes

Costa Rica está entre los países menos competitivos de la región, dice un artículo de este medio el viernes anterior. El dato proviene del informe Doing Business 2012, hecho por el Banco Mundial y tiene que ver con el clima de negocios, es decir, con el proceso para iniciar una nueva actividad productiva, con los trámites de permisos para la construcción y con la obtención de crédito.
El tema no es nuevo, por el contrario, es uno de los puntos débiles que afectan negativamente muchas cosas en este país. El problema ha sido abordado por este medio desde hace años en múltiples oportunidades, pero no se resuelve porque no hemos tenido hasta la fecha un gobierno con voluntad para modernizar al aparato estatal y convertir a sus oficinas en sitios eficientes donde ni funcionarios ni público pierdan su tiempo.
Mucho se habla de factores para favorecer la inversión, pero de nuestra lenta burocracia y de los entrabamientos innecesarios que sufre quien desea hacer negocios en el país no se dice nada por parte de las autoridades, porque es justamente a ellas a las que les hubiera tocado resolverlo y no lo han hecho ni en las pasadas administraciones ni en la presente.
Todo eso es cierto. Sin embargo, hay otros aspectos que no pueden dejarse de lado aunque no formen parte de lo que se analiza para elaborar el informe del Banco Mundial. Entre ellos, el de la formación humana, señalado por la propia Ministra de Comercio Exterior.
Es decir, Costa Rica tiene ventajas innegables para la llegada de inversionistas o para los nacionales que deseen hacer negocios. Los problemas no se originan, en general, en el recurso humano necesario para desarrollar las actividades, sino, como está dicho, en la inacción de los gobiernos para poner a funcionar bien las oficinas donde se debe tramitar todo lo necesario.
Por ello, se vuelve constantemente sobre el tema sin que pase de la retórica y de las quejas por parte de gobiernos y gobernados respectivamente. Nunca hasta el momento ha sido prioridad hacer los cambios estructurales necesarios para mejorar el clima de negocios.



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