La convergencia entre distintas ramas del conocimiento deriva de la velocidad y la aceleración de la información misma, es decir, al darse con mayor facilidad el acceso a datos y sistematizaciones informativas para la toma de decisiones, las técnicas usuales y tradicionales para su gestión parecen no ser suficientes. Precisamente de este punto es que se obtienen nuevas aproximaciones a la gestión del conocimiento, y en particular atinencia a la administración profesional empresarial, donde ramas como la Física y la Mecánica Cuántica han demostrado ser una arista de interés para la creación de nuevas teorías
En esta línea, y en respuesta a la gestión de la información empresarial, surge una hipótesis de interés, la cual deriva de la analogía del concepto del universo oscuro, uno de los puntos que presentan aún muchas interrogantes en la Astrofísica, pero que también ha permitido entender el tejido mismo del espacio tiempo de una forma mucho más expedita. Este concepto es sustentando en dos elementos fundamentales, la energía y la materia oscuras, siendo el primero aquella acumulación energética dada principalmente en los vacíos intergalácticos y que cuyo funcionamiento señala tener una fuerza repulsiva, es decir, implica ser aquel elemento que acelera el universo, empujando y alejando los cuerpos materiales entre ellos. Por otra parte, la materia oscura señala ser su contraparte, precisando ser aquella que atrae la materia y energía observable para acumular la formación de masas, esto en los filamentos de la red Inter espacial que agrupa los cúmulos de estrellas y galaxias.
Cabe indicar que el uso de la etimología oscura, es solo una forma que se utiliza para efectos del señalamiento del nombre de esta energía y esta materia, en parte por desconocimiento de su funcionamiento mismo, así como por el hecho de que ambas no interactúan directamente con la luz, señalando su evidencia bajo la tecnología existente como imposible, pudiendo observarse su efecto en el universo, partículas, materia y luz observables, pero no denotando la posibilidad de ser detectadas de forma directa. De igual forma se observa una relación correlacional opuesta, donde la energía oscura parece pretender el desgarramiento del universo por su expansión, mientras que la materia oscura permite la formación de objetos y estructuras físicas en el cosmos, señalando una dinámica de carácter opuesta y de proporciones cósmicas en su afectación a la propia realidad.
Ahora bien, al extrapolar este fenómeno a las Ciencias Empresariales, la figura de la analogía toma especial importancia, no solo como un elemento de análisis, sino también como un supuesto de afectación de la realidad, pues debe recordarse que la materia en general y sus partículas tienen un comportamiento similar en condiciones más reducidas, claramente adecuables de acuerdo con el espacio tiempo y a la dimensión. No obstante, al ser un fenómeno evidenciable en el universo, este puede ser trasladado a un microcosmos, el cual puede estar representado por un espacio tiempo reducido, pero presentar el mismo efecto de repulsión y atracción ambivalente entre elementos de interacción constante, es decir la energía y la materia oscura.
Para estos efectos debe definirse el entorno empresarial como el universo, donde los elementos observables y evidenciables son creados en esencia, por la interacción de la masa y la fuerza, creando energía y formando estos filamentos estructurales de acumulación de materia, mismos que son ordenados y agrupados en esta especie de filamentos estructurales del cosmos, entiéndase el ecosistema empresarial, observando fenómenos como el agrupamiento de conglomerados de negocios, la división de segmentación de mercados, las masas de capitalización financiera, o incluso, los conjuntos de información ordenada del big data, entre otros.
Este concepto puede ir más allá, pues el ordenamiento de información agrupada y de forma acumulada tendría la función de atraer más información y mayor contenido físico y estructural, entiéndase el arrebatamiento de datos del mercado, o incluso la migración de componentes comerciales desde otros parámetros agrupados de contenido, señalando acá migraciones masivas de datos, o traslados de elementos mercadológicos de un competidor a otro en el mercado. Esta dinámica señala la existencia de una especie de elemento de materia oscura empresarial, el cual debe recordarse cumple la función de atraer y acumular materia, señalando ser un atractor de contenido del ecosistema empresarial y el mercado a puntos específicos del universo de acción.
Por otra parte, tal cual se indica antes, debe recordarse que el universo se agrupa y ordena, casi de forma inteligente, con base en la red cósmica, una estructura hiper masiva de filamentos que ha permitido el agrupamiento de clústeres de galaxias y estrellas, señalando ser la base estructural del espacio tiempo universal. Ahora bien, ¿qué tal si estos pilares de atracción son evidenciables en un ecosistema empresarial físico y digital?, esto implicaría que la información corporativa y de mercados se mueve a una velocidad determinada, que podría significar el límite teórico de crecimiento de una negocio o conglomerado mercantil, frontera que es dada por la velocidad de la luz en el universo, pero que un ecosistema empresarial pudiese estar representando por la permutabilidad máxima posible de datos entre participantes de un mercado en particular, y que señalaría el ritmo último de movimiento y acción de los participantes en esta dinámica.
En esta línea, es pertinente la incorporación de la otra variable, la energía oscura, la cual expande y repele los elementos creados por materia usual, siendo que esto demuestra una aceleración en el cosmos, la cual señala tener un ritmo mayor que la velocidad de la luz misma, rompiendo este límite, donde es importante señalar que a pesar de esto, se respeta la máxima referente a que nada puede ir más rápido que la velocidad de la luz en la realidad del espacio tiempo, salvo, lo que pareciera ser la expansión del universo mismo. Al aplicar la analogía de este fenómeno al análisis de los entornos empresariales, vale recordar que la energía oscura tiene mayor fuerza en los vacíos cósmicos, es decir, en espacios donde la materia y la luz son escasas, señalando lo que pareciera ser un paradoja científica-empresarial, pues indicaría que el ecosistema de la patología negocial se expande más rápido en aquellos espacios no abarcados aún.
Bajo está lógica se podría interpretar que preceptos tales como nichos de mercado inexplorados, áreas del Metaverso sin incursiones, horizontes de inversión indeterminados, e incluso el espacio interno interdepartamental parecen contar con un efecto de expansión de interés y de crecimiento casi geométrico para el funcionamiento de la dinámica empresarial, señalando ser un área de interés para la investigación científica y las ciencias administrativas. En este punto vale señalar la importancia del abordaje técnico de las hipótesis planteadas, esto en aras de probarlas o rechazarlas, no obstante, a la luz del estado del arte y la ciencia de la actualidad, una probatoria por medio de tecnologías cuánticas y de metrología es enteramente viable, permitiendo observar lo que señala ser una frontera de posibilidades de interés para las empresas, la investigación y el desarrollo.
En línea de lo antes dicho, preceptos hipotéticos como mercados dinámicos e inteligentes, predicciones regresivas, inversiones indeterminadas, conductas probabilísticas infinitas, protocolos fantasmas de información, así como mercados digitales proactivos, pudiesen comprobarse, implicando lo que sería una nueva era en la definición de la Administración como ciencia teórica y fáctica, revelando nuevos fundamentos teóricos, y generando un nuevo paradigma en la concepción bajo la cual el universo corporativo y el mercado son analizados, claro está, esto requiere un sentido de curiosidad científica y apertura mental de sus gestores.
Dr. Juan Diego Sánchez Sánchez, Ph.D
Asesor y analista financiero, abogado, profesor e investigador





































