Vote por…
No caiga en los miedos de votar por uno solo por temor a otro. Que no le vendan esa idea tonta del voto útil, que lo que busca en el fond...
No caiga en los miedos de votar por uno solo por temor a otro. Que no le vendan esa idea tonta del voto útil, que lo que busca en el fondo es utilizarlo a usted
Si usted cree que yo tengo “buen tino” político y si yo creo que usted desea que le orienten —como lo creo— en su decisión de voto, entonces yo me arrogaré el derecho de recomendarle qué hacer con su voto, lo peor que me puede pasar es que usted me ignore, pero yo quedaré satisfecho de haber intentado serle útil.
Todos los partidos políticos tienen sus propias encuestas, no solo se rigen por las que se publican en los medios de comunicación. En todas, hoy por hoy, la segunda ronda electoral es casi segura. Y digo “casi” porque la encuesta definitiva y oficial, la que el TSE publicará y avalará para determinar al próximo Presidente de la República, llegará el 2 de febrero. Si esta confirma la segunda ronda nos iremos hasta abril hablando de política.
Mi lectura política me viene diciendo hace rato que habrá segunda ronda, así que quiero recomendarle qué hacer con su derecho sagrado de voto en la primera ronda. Es tan sagrado que es secreto, al acudir a las urnas únicamente vamos acompañados del corazón y de la razón, buscando un equilibrio entre lo que quiero y lo que debo hacer.
Con spots publicitarios los partidos y sus candidatos tratan de vender la idea del voto útil, esa que dice que votar por alguien que en estos momentos no esté bien en las encuestas es botar su voto, es desvalorizarlo, lo cual es falso.
El valor de su voto se lo da usted, se sustenta en lo que cree, en lo que sueña, es usted quien lo valoriza o lo desprecia. Así que el 2 de febrero, en silencio y siendo consecuente con sus valores, con sus sentimientos y ante todo con su patria vote por quien crea que es el mejor, le garantizo satisfacción total con su acción.
En esta primera ronda libérese de fanatismo, rompa con los miedos, piense en su futuro y el de sus más queridos, analice a cada uno de los candidatos y vote por quien le llene, no por el que dicen que va a ganar o como irresponsablemente alguna vez dijo un excandidato, hoy actual diputado, por el “menos malo”, ese fue un falso acto de contrición que vino a acentuar el desprestigio de la clase política.
No se equivocaba J.J. Rousseau cuando se preguntaba y se contestaba: “¿De dónde tomo yo mis reglas de conducta? Las encuentro en mi corazón. Lo que siento que es bueno es bueno. Lo que siento que es malo es malo. La conciencia es el mejor de los casuistas”.
En la primera ronda vote por el candidato que más le gusta, el que llena sus expectativas, el que vea correcto para gobernar, el que defina como el mejor, no importa si pierde, en ocasiones el primer paso para el triunfo es una derrota. No caiga en los miedos de votar por uno solo por temor a otro. Que no le vendan esa idea tonta del voto útil, que lo que busca en el fondo es utilizarlo a usted.
Si llega la segunda ronda, y su candidato no pasa, sí podría pensar en hacer de su voto algo “útil” para bloquear lo que no quiere, lo que menos le gusta, pero antes —en primera ronda— sea consecuente con sus valores, sus principios y sus sueños, porque al final de cuenta eso es lo único que realmente es suyo.
En nuestra intimidad nos conocemos y juzgamos, como afirmó George Washington “esforzaos por mantener viva en nuestro pecho esa chispa de fuego celestial llamada conciencia”.
Claudio Alpízar Otoya